Bruselas lleva a AstraZeneca a los tribunales por incumplimiento de contrato

La Comisión asegura que el laboratorio «no ofreció una estrategia fiable» para entregar sus vacunas

SALVADOR ARROYO Bruselas

El conflicto entre la Comisión Europea y AstraZeneca ya está en manos de la justicia belga. El ejecutivo comunitario ha confirmado este lunes que a finales de la pasada semana inició acciones legales contra el laboratorio anglosueco por «el incumplimiento del contrato de compra anticipada» que suscribieron las partes el pasado verano. «La compañía no ha podido ofrecer una estrategia en la que confiar para garantizar de forma oportuna las entregas pendientes de las dosis de su vacuna», planteaba el portavoz de Salud, Stefan de Keersmaecker en relación a las negociaciones «de buena fe» que Comisión y AstraZeneca iniciaron hace ya un mes como parte de una fórmula de arbitraje que abría ya la puerta a un contencioso judicial.

La demanda, presentada el pasado viernes, respondería a que el laboratorio -con el que Bruselas mantiene un conflicto abierto desde prácticamente el momento en que su vacuna fue autorizada por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) el pasado enero-,«no ha respetado ni los términos del contrato ni su espíritu».

«Nuestra prioridad es garantizar que se realicen todas las entregas de vacunas contra la covid. Por ello, la UE ha decidido conjuntamente con todos los Estados miembro emprender acciones legales contra AstraZeneca. Cada dosis de vacuna cuenta. Cada dosis de vacuna salva vidas», subrayaba la comisaria responsable de Sanidad, Stella Kyriakides.

AstraZeneca tenía comprometidas para este segundo trimestre del año en torno a 180 millones de dosis. El pasado marzo avanzó que solo podría entregar 70. De igual modo, durante los primeros tres meses la compañía apenas si suministró 30 millones de dosis cuando se esperaban en torno a cien. En la suma total, de los alrededor de 300 millones de dosis adquiridas por la UE quedaría un pendiente de 180 millones.

Los retrasos en las entregas llevaron al Ejecutivo comunitario a activar un mecanismo de restricción de las exportaciones (en parte ante la negativa de la empresa de suministrar a la UE vacunas producidas también en sus dos plantas de Reino Unido). Se ha renunciado a ejercer una opción de compra sobre otras cien millones de dosis más, y que se contemplaba en el contrato este lunes llevado a los tribunales. Y se ha reforzado la dependencia de la estrategia de vacunación europea del laboratorio BioNTech-Pfizer, que ha reforzado sus entregas y negocia ya con Bruselas un nuevo contrato de 1.800 millones de dosis para 2022 y 2023.