Bruselas abre una vía para las compras conjuntas de gas que reclamaba España

Habilita un marco para crear un grupo de adhesión voluntaria, que no contravenga las normas de competencia, y garantice reservas estratégicas

SALVADOR ARROYO Corresponsal en Bruselas

La Comisión ha adoptado hoy un conjunto de propuestas legislativas para descarbonizar el mercado del gas de la UE facilitando la adopción de gases renovables y bajos en carbono, incluido el hidrógeno, con el objetivo de garantizar la seguridad energética. En ese marco, Bruselas se abre directamente a las compras conjuntas, con carácter voluntario, de este combustible; una de las propuestas defendidas por España, Francia e Italia para intentar contener la subida desorbitada de los precios de la electricidad, que esta semana está marcando nuevos máximos.

«Nuestra propuestas fortalecen la seguridad del suministro de gas y mejoran la solidaridad entre los Estados miembros, para contrarrestar los choques de precios y hacer que nuestro sistema energético sea más resistente. Como solicitaron los Estados miembros, mejoramos la coordinación del almacenamiento de gas de la UE y creamos la opción de compra conjunta voluntaria de reservas de gas», ha confirmado este miércoles la comisaría de Energía, Kadri Simson.

La fórmula que se plantea de partida sin excesiva definición, permitiría que la contratación conjunta de suministro de gas por parte de los Estados miembros garantice existencias estratégicas «en línea con las normas de competencia de la UE». Con disposiciones sobre el uso eficiente del almacenamiento de gas y una fórmula de contratación que se establecería siguiendo una especie de patrón.

Así, los Estados miembros incluirán un análisis de sus niveles de almacenamiento y de los riesgos potenciales relacionados con la seguridad del suministro, también desde que el almacenamiento sea propiedad de entidades de terceros países en su evaluación común de riesgos a nivel regional. «Siempre que se identifiquen riesgos, tendrán que introducir posibles contramedidas a partir de una serie de opciones, incluidas las obligaciones mínimas de almacenamiento, la licitación o las subastas». Bruselas dejaría en manos de los países que opten por esta fórmula de cooperación «ponerse de acuerdo sobre los procedimientos para activar estas medidas y sobre la financiación conjunta».

Se beneficiarán de intercambios transfronterizos de gas y del «acceso transparente transfronterizo» a las instalaciones de almacenamiento. La propuesta también permite a los Estados miembros que lo deseen establecer un mecanismo para la adquisición conjunta voluntaria por parte de los Gestores de Redes de Transporte (TSO) de reservas estratégicas de gas, que podrían liberarse en caso de emergencia. «El mecanismo voluntario debe estar en línea con el mercado de la energía y las normas de competencia y abierto a la participación en una etapa posterior de otros Estados miembros que lo deseen», se insiste.