El canciller Scholz, a su llegada a la rueda de prensa. / EFE

Alemania restringe al máximo el acceso a restaurantes, bares y cafeterías

El canciller Scholz anuncia también un alivio en los tiempos de cuarentena

JUAN CARLOS BARRENA Berlín

El gobierno federal y los ejecutivos de los 16 estados federados germanos han acordado este viernes restringir al máximo en todo el país el acceso a restaurantes, bares y cafeterías ante el aumento de los contagios de coronavirus debido a la propagación de la variante ómicron. «No podemos desactivas las alarmas para el sistema sanitario», dijo el canciller federal, Olaf Scholz, al término de la reunión con los primeros ministros de los gobiernos regionales. Aunque la incidencia actual del coronavirus en Alemania es muy inferior a la de otros países europeos con poco más de 300 casos por cada 100.000 habitantes en una semana, Scholz advirtió de que «en los próximos días y semanas veremos cifras bastante más altas de lo que se puede reconocer por ahora».

El jefe del gobierno federal señaló que, con independencia de la incidencia del virus en las diferentes regiones, para entrar en un local gastronómico será necesario a partir de ahora presentar un certificado de vacunación o haber sanado de la enfermedad y el resultado negativo de un test rápido del día, así como la documentación personal pertinente. Solo quedan excluidos de la presentación del test quienes demuestren haber recibido la vacunación de refresco o la tercera dosis. Aquellas personas que carezcan de certificado alguno tienen terminantemente prohibida la entrada a ese tipo de locales. Hasta ahora bastaba con un certificado de doble vacunación o de haber superado una infección para acceder a bares y restaurantes. Los responsables de los locales gastronómicos en Alemania controlan escrupulosamente esa documentación y la personal del cliente.

Los jefes del ejecutivo nacional y los regionales acordaron igualmente aliviar las reglas para las cuarentenas, que hasta ahora se dictaban de hasta 14 días dependiendo de la variante del virus, el nivel de vacunación o si se había superado la enfermedad. En el caso de la variante ómicron no había hasta ahora excepciones para los no vacunados. En la reunión se decidió, sin embargo, que las personas que han recibido la vacuna de refuerzo se verán a partir de ahora liberadas de toda cuarentena si son consideradas personas de contacto con un infectado. Para los demás la cuarentena o aislamiento finalizará ahora a los 10 días. Podrán suspender también la cuarentena quienes se hayan infectado si a los siete días un test PCR da negativo. Con ello se pretende también garantizar el funcionamiento de las infraestructuras críticas como el sistema sanitario, los bomberos o la policía. «La cuarentena sigue siendo un instrumento importante contra la enfermedad», pero con el alivio de los tiempos de aislamiento se pretende fomentar la campaña para la vacuna de refuerzo o refresco, dijo el primer ministro de Renania del Norte-Westfalia, Hendrik Wüst.

Vacunación

«Quien no se encuentra vacunado amenaza su propia vida», dijo Olaf Scholz además en un nuevo llamamiento para motivar a aquellos alemanes que siguen negándose a inmunizarse por distintos motivos. «Vacunaros, aplicaros la vacuna de refuerzo», reiteró el canciller federal, quien comentó que ya la primera dosis ofrece cierta protección frente a la enfermedad. «El que tenga ocasión no debería ir, sino correr a que le vacunen», subrayó el político socialdemócrata.