Serguéi Lavrov, ministro de Exteriores ruso, durante su comparecencia este viernes. / AFP

Rusia acusa a Occidente de hacer que «pierda la paciencia»

Numerosas instituciones ucranianas sufren un ciberataque masivo y el Gobierno de Kiev culpa de ello a Moscú

RAFAEL M. MAÑUECO Corresponsal en Moscú

Tras el fiasco de las conversaciones entre Rusia, Estados Unidos y la OTAN del lunes y el miércoles, las amenazas de emplazar infraestructura militar en Cuba y Venezuela y el ciberataque sufrido en la madrugada del viernes por las páginas web del Gobierno ucraniano, que en Kiev atribuyen a 'hackers' militares rusos, el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, aprovechó este viernes su rueda de prensa anual para echar más leña al fuego y reiterar la demanda de que su país reciba «garantías de seguridad como única solución para poner fin a las actuales tensiones». «Somos muy pacientes, pero nuestra paciencia ha llegado a su fin (.) ahora esperamos respuestas de nuestros colegas, respuestas escritas, puestas en papel, como lo hicimos nosotros cuando presentamos nuestras propuestas» sobre las «garantías de seguridad», el pasado 17 de diciembre, afirmó Lavrov al responder a la pregunta de por qué precisamente ahora, y no antes, insisten tanto en este aspecto.

Según su opinión, en Occidente «se dieron cuenta que Rusia no esperará eternamente una respuesta» a sus exigencias. En su comparecencia ante las prensa, el jefe de la diplomacia rusa aseguró que «en general, estamos convencidos de que, si hay buena voluntad, si hay disposición para el compromiso, siempre se puede encontrar una solución mutuamente aceptable».

Pero, añadió, «si nuestras propuestas son rechazadas, cuando esto suceda (.) por supuesto, evaluaremos la situación e informaremos al presidente» Vladímir Putin, quien, recordó Lavrov, ya dijo que «tomará una decisión teniendo en cuenta todos los factores en aras de lograr una seguridad confiable». El ministro ruso lamentó el hecho de que existe el riesgo de que el «proceso se eternice aduciendo la necesidad de Estados Unidos de consultar con sus aliados y de involucrar a los miembros de la OSCE. Pero serían excusas e intentos de alargar el proceso».

«Queremos ver su posición en papel, artículo por artículo para cada uno de nuestros puntos en ambos documentos. Queremos obtener una respuesta detallada: esto es adecuado, esto no es adecuado, si no es adecuado, por qué. Si se necesita agregar algo, que se formulen enmiendas o correcciones en papel», explicó Lavrov. Comentó que «ahora en boca de todos los medios está que la reacción occidental se concentra principalmente en la declaración categórica de la imposibilidad de abandonar el principio de puertas abiertas de la OTAN», según el cual cualquier país puede solicitar el ingreso. De ahí que la Alianza considere «inaceptable» la exigencia rusa de que Ucrania no pueda ingresar en su seno.

Garantías de seguridad

El titular de Exteriores ruso recordó cómo su país y EE UU consiguieron en enero del año pasado prorrogar por cinco años el Tratado reducción y limitación de armas nucleares Nuevo START «sin condiciones previas y sin añadir apéndices ni cláusulas adicionales, tal y como propuso Rusia». Según sus palabras, Putin y su homólogo norteamericano, Joe Biden, el pasado junio en Ginebra, «convinieron en la necesidad de un diálogo sobre todos los demás temas de estabilidad estratégica y las armas implicadas».

El mes pasado, Rusia presentó en dos documentos separados el borrador de las llamadas «garantías de seguridad» que considera ineludibles para alejar el peligro de una guerra y calmar las tensiones con Ucrania. Deben ser negociadas con Washington y la OTAN. Moscú, en particular, exige garantías legales de que se rechazará una nueva ampliación de la Alianza hacia el este, renunciará a integrar a Ucrania y evitará desplegar bases militares en antiguas repúblicas soviéticas.

Lavrov también cree que Occidente «ha ido demasiado lejos» al pedir a Rusia que devuelva a sus acuartelamientos las tropas emplazadas cerca de la frontera con Ucrania «después de incumplir todas sus obligaciones, faltar al sentido común y agravar las relaciones con Rusia». Así mismo, el ministro afirmó que «los países occidentales contribuyen al desarrollo negativo de los acontecimientos en el mundo, el potencial de conflicto se está acumulando».

El jueves, en una entrevista al canal de televisión RTVI, el viceministro de Exteriores, Serguéi Riabkov, no descartó que su país pueda desplegar tropas e infraestructura militar en Cuba y Venezuela, si el Kremlin no obtiene respuesta a sus demandas. Riabkov dijo que Putin se ha referido anteriormente a la posibilidad de emplear su Armada teniendo base en Cuba. El mes pasado, el propio Riabkov comparó la actual crisis en torno a Ucrania con la de los misiles en Cuba en 1962.

En este crispado contexto, un ciberataque masivo contra Ucrania colapsó en la madrugada del viernes las páginas web del Ministerio de Exteriores, el aparato del Gobierno, el Consejo de Seguridad y Defensa y otros portales gubernamentales con mensajes como «tengan miedo y esperen lo peor» en ucraniano, ruso y polaco. Las autoridades ucranianas sospechan que los hackers puedan pertenecer a un grupo creado por el Ministerio de Defensa ruso que busca «provocar caos y desestabilizar la situación interna» en Ucrania.

«Estamos movilizando todos los recursos para ayudar a Ucrania a hacer frente a este tipo de ciberataques», manifestó este viernes el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell. A este respecto, fue activada la Unidad Cibernética de Respuesta Rápida de la UE en auxilio de Ucrania.