La pobreza dispara la venta de órganos en el Afganistán talibán

ATLAS ESPAÑA

Se cumple un año de la vuelta de los talibán al poder en Afganistán y según la ONU (Organización de Naciones Unidas), el 97 por ciento de la población vive en la pobreza. Vender órganos para alimentar a la familia es una práctica cada vez más extendida, sobre todo entre las mujeres. Porque con 9 millones de personas al borde de la hambruna muchos toman medidas desesperadas, ante la necesidad, y ha aumentado la venta de órganos. Una práctica tan extendida que se anuncia en redes sociales del país. Un riñón podía venderse por tres mil euros, aunque ahora apenas se ofrecen mil doscientos euros porque ha aumentado la demanda. Con ese dinero en Afganistán se puede vivir con lo básico durante un año.Cuando ya no se pueden vender órganos, aumentan las deudas y no hay pan que llevarse a la boca, y la siguiente opción es vender a un hijo, sobre todo niñas. A dos mil quinientos dólares se vende una hija para un matrimonio concertado. Pequeñas de hasta seis años que han tenido que ser entregadas por sus padres para saldar una deuda. La alternativa es dejar morir de malnutrición al resto de los hijos.-Redacción-