El primer ministro británico Boris Johnson. / afp

La pérdida del reclamo del 'brexit' desnuda a Johnson

Dos derrotas en bastiones conservadores indican una posible quiebra de la gran alianza que le dio la victoria en 2019

IÑIGO GURRUCHAGA Corresponsal en Londres

La desaparición del 'brexit' como tema central en las preocupaciones de los electores británicos ha dañado la capacidad de Boris Johnson de ganar elecciones en feudos de su partido. Esa es la posible conclusión de sus malos resultados en dos elecciones locales este año, que han llevado a la prensa británica a retratarlo como un líder en peligro.

La pérdida por los conservadores de un escaño que habían preservado durante casi dos siglos es «peor que sus más lúgubres pesadillas», según 'The Sun'. Era «un referéndum sobre Boris Johnson y su jefatura de Gobierno», dice el editorial del periódico que publicaba sus columnas, 'The Telegraph'. «Las calamidades del primer ministro amenazan con crear un vacío de liderazgo», afirma el 'Financial Times'.

«Puede que un Johnson herido no tenga mucho tiempo para restaurar la confianza en su liderazgo», remacha 'The Times'. Y los editorialistas habían escrito sus comentarios antes de que, en la noche del viernes, el secretario de Johnson que iba a investigar las acusaciones de celebrar fiestas ilegales en diciembre de 2020 tuviese que dimitir, al publicarse que él habría participado en al menos una de ellas.

¿Pero realmente importa a Johnson el veredicto de la prensa o la prolongación de la saga de las fiestas navideñas supuestamente ilegales? Parecía hasta ahora que desdeñaba su impacto. En octubre, cuando la falta de personal provocó alarma mediática, bloqueos en el suministro de gasolina y de otros productos, pronunció un discurso cómico en la conferencia anual del partido.

El bufón sabe que la corte y sus rituales son ridículos, y Johnson que a la inmensa mayoría de los electores no les interesan las conferencias de partidos o los largos discursos. Tendrían trascendencia solo en la burbuja de políticos y periodistas. El primer ministro conoce bien ese mundo y sabe que, tras cada uno de sus tropiezos, los medios cambian de tema cuando encuentran alguna novedad más interesante.

La pérdida del escaño en el norte de Shropshire, en una elección para sustituir a un diputado dimitido, se achaca al desgaste reciente del primer ministro. Johnson ya no se enfrenta a episodios singulares que se convierten en humo, sino a la incesante repetición de sospechas y malas noticias. «Una letanía de cosas», según sus palabras- le habría impedido esta vez «poner el foco» en los intereses del electorado.

Tiempos difíciles

Los organizadores de la campaña del Partido Liberal-Demócrata confiesan, sin embargo, al 'The Guardian', que, en su contacto con los votantes de la circunscripción, se mencionaban muchas más veces las quejas por la reducción del servicio de ambulancias o las circunstancias de los granjeros que las fiestas navideñas o el aparente caos que envuelve a Downing Street.

Casi el 60% de los votantes de Shropshire Norte optaron por el 'brexit' en el referéndum de 2016. Es una comarca agrícola y ganadera, un sector que se quejaba de la burocracia de la Unión Europea y que votó en su gran mayoría por la marcha, contra la recomendación de los líderes de sus asociaciones. Ahora, el sector se siente abandonado del Gobierno. Ha firmado esta semana un tratado comercial con Australia que, según ellos, amenaza también su prosperidad futura.

En 'Farmer's Weekly', una revista del sector, dos granjeros de Shropshire confesaban que habían votado a la candidata del Partido Liberal-Demócrata, enumerando su agravios- lentitud en la elaboración de una nueva política tras el 'brexit', indiferencia hacia sus dificultades,...- y un tercero votó 'tory' porque en momentos difíciles, según él, hay que apoyar al Gobierno.

Johnson ya encajó una derrota en junio, en Chesham y Amersham, otro bastión conservador, que votó por la permanencia. En 2019 volvió a ganar. Su base permaneció fiel, quizás para evitar una victoria del laborista Jeremy Corbyn. Este año, los liberal-demócratas se beneficiaron en la próspera Buckinghamshire, como en Shropshire, del voto táctico de la oposición y de tránsfugas o abstencionistas 'tories' .

El primer ministro ganó hace dos años atrayendo a la gran mayoría de votantes por el 'brexit': conservadores y laboristas. En esas dos elecciones esa gran alianza se ha cuarteado. Johnson es juzgado por su gobernación cuando el país se enfrenta a otra ola de la pandemia, a un aumento notable de la inflación y de los impuestos, a tiempos difíciles que requieren buena gestión.

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