El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, durante su comparecencia este miércoles. / AFP/VÍDEO: Atlas

La OTAN reforzará su presencia en el este de Europa

La Alianza Atlántica rechaza enviar una misión de paz a Ucrania, como sugirió Polonia, porque implicaría la entrada de tropas en el país

OLATZ HERNÁNDEZ Corresponsal en Bruselas

«Si atacan a un aliado nos atacan a todos». Esta frase puede leerse a la entrada de la sede de la OTAN en Bruselas y la repitió este miércoles su secretario general, Jens Stoltenberg. La mayor amenaza se sitúa ahora al este, por lo que los estados aliados han acordado reforzar su presencia militar en los países bálticos para mandar un mensaje claro a Moscú. «No intentamos provocar un conflicto a gran escala, sino evitarlo», insistió.

Los ministros de Defensa de la OTAN decidieron este miércoles que la alianza debe ajustarse al «nuevo orden mundial» que ha resultado de la invasión rusa en Ucrania y reforzar todos sus frentes: tierra, mar, aire y espacio. Desde 2014, cuando Rusia se hizo con la península de Crimea, la alianza ha triplicado su presencia en los países bálticos. Cientos de miles de tropas permanecen ahora en «máxima alerta», además de otros 100.000 soldados estadounidenses y cientos de buques y aviones. «Comenzaremos una ronda de contactos con los comandantes militares y, en base a sus recomendaciones, tomaremos una decisión política en la cumbre de junio», aseguró este miércoles Stoltenberg.

El objetivo es claro: blindar la alianza ante un posible ataque por parte de Moscú. Por ello, la OTAN pide a los aliados reforzar su inversión en Defensa, como ya han hecho países como Alemania y Dinamarca, para que se acerquen al 2% del PIB. «Debemos aumentar nuestra fuerza aérea y la defensa de misiles, así como aumentar el número de buques de combate y submarinos en nuestras bases».

La unidad en torno a la respuesta occidental es de vital importancia. «Putin quería dividirnos, pero ha logrado lo contrario», señaló Stoltenberg. Los aliados mantienen su claro apoyo a Kiev, con el envío de armas y ayuda económica, y quieren extenderlo a Georgia. «La amenaza está ahí y debemos actuar. Lo hicimos en Ucrania, antes de que comenzara la guerra, pero es inevitable pensar en que podíamos haber hecho más».

A pesar del respaldo a Kiev, la alianza se niega a intervenir directamente sobre el terreno. «Tratamos de evitar que la guerra se extienda a otros territorios y el envío de tropas o aviones provocaría precisamente eso», aseguró su secretario general. Es por esa razón que la OTAN se niega a declarar una zona de exclusión aérea y por lo que rechazó este miércoles la creación de una misión de paz para viajar a Ucrania, tal y como propuso Polonia.

A una semana de la cumbre extraordinaria a la que acudirá el presidente estadounidense Joe Biden, la alianza no ve avances en las negociaciones. Sin embargo, creen que el apoyo a Kiev «es fundamental» para reforzar su posición en el diálogo con Moscú, muy influenciado por la situación en el frente.

La OTAN insiste en que Putin debe deponer las armas «inmediatamente» y acudir a las negociaciones «de buena fe», pero la situación sobre el terreno apunta a lo contrario. También las amenazas de posibles ataques nucleares en Ucrania o otros países europeos. «No debemos subestimar la capacidad destructiva de Putin».