Una joven quema un hiyab en una protesta en la localidad de Sulaimaniya. / afp

Las protestas contra el hiyab obligatorio se extienden por todo Irán

La muerte de una joven a manos de la Policía de la moral desata un enfado que va desde el Kurdistán iraní a las calles de Teherán

MIKEL AYESTARAN Estambul

Irán vivió su tercera jornada de protestas a nivel nacional por la muerte de Masha Amini, conocida como Zhina, a manos de la Policía de la moral. El Kurdistán iraní, zona de donde era natural Amini, fue el epicentro de unas movilizaciones en las que murieron al menos dos manifestantes por disparos de la Policía, según diferentes medios kurdos, y llegaron acompañadas de una jornada de huelga general. El enfado se extendió a las calles y universidades de Teherán donde se produjeron marchas y sentadas a las que las fuerzas de seguridad respondieron con material antidisturbios.

Hace tiempo que hay una enorme desconexión entre el régimen y una parte importante de la población, sobre todo la más joven. Muchos ya no creen las palabas de la policía que hablan de «un desgraciado accidente» para explicar la muerte de esta joven de 22 detenida la semana pasada en Teherán por no llevar bien puesto su hiyab. El comandante de la Policía de Teherán, Hossein Rahimi, lamentó que «se han lanzado acusaciones cobardes contra nosotros». La familia de Amini mantuvo su acusación contra la Policía de la moral y su padre declaró al canal Rudaw que el cuerpo de su hija tenía «marcas de golpes y torturas».

«Justicia, libertad y no al hiyab obligatorio», fue el eslogan más coreado en las movilizaciones de la capital de las que fueron llegando imágenes y vídeos a través de las redes sociales a lo largo de la jornada. Desde el Kurdistán fue muy complicado obtener información porque las autoridades cortaron el servicio de internet como suelen hacer cada vez que tienen problemas de seguridad.

Comparaciones con 2009

En las redes no tardaron en aparecer comparaciones sobre el momento actual en la república islámica y el que se vivió tras las elecciones de 2009, durante la conocida como «revolución verde», sobre todo por la magnitud de las marchas que se pudieron ver en la capital. El periodista y escritor Behrouz Boochani, sin embargo, piensa que «son momentos diferentes porque en 2009 se pedían reformas, ahora la gente se echa a la calle a exigir un cambio total del sistema». Boochani destaca además que hace trece años «la protesta se centró en Teherán, mientras que ahora el movimiento del Kurdistán y el feminista son las dos partes principales».

Las protestas en las calles vienen acompañadas de una gran movilización en redes sociales en las que las mujeres iraníes comparten vídeos en los que se quitan los pañuelos y se cortan el pelo para mostrar su descontento con la obligación de tener que cubrirse en las calles. El hiyab es obligatorio en Irán desde el triunfo de la república islámica en 1979 y en el último mes el presidente Ebrahim Raisi ha ordenado a la Policía de la moral que endurezca los controles para garantizar que las mujeres respetan el código correcto de vestimenta.

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