Mezquita de Al-Aqsa, en Jerusalén. / EFE

Israel solo permite el paso de musulmanes a la Explanada de las Mezquitas

La medida para evitar disturbios estará en vigor hasta que termine el Ramadán

EUROPA PRESS

La Policía de Israel prohibirá el acceso a no musulmanes a la Explanada de las Mezquitas, conocida como Monte del Templo por los judíos, desde el viernes y hasta el final del mes de Ramadán -el 2 de mayo- ante el reciente repunte de las tensiones y los enfrentamientos de los últimos días, en plena celebración del mes sagrado musulmán, la Pascua y el Pésaj.

El plan, filtrado a medios israelíes, ha provocado inmediatas críticas por parte de parlamentarios derechistas, si bien la política de impedir este tipo de visitas durante los diez últimos días del Ramadán ha estado en vigor desde hace años y fue aplicada el año pasado por el entonces primer ministro, Benjamin Netanyahu. La medida ha sido aplaudida por el ministro de Cooperación Regional, el árabe-israelí Esaui Frej, quien ha dicho que «busca calmar las tensiones y no caer en manos de los provocadores que intentan convertir los lugares sagrados en una cerilla que provoque un incendio», según ha informado el diario 'The Times of Israel'.

Asimismo, la Policía israelí rechazó una petición de activistas nacionalistas para celebrar una marcha en los alrededores de la Ciudad Vieja argumentando que fue presentada «con poco margen», ante la posibilidad que el acto incrementara las tensiones y ante las advertencias por parte del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).

La Policía destacó en que está comprometida con mantener «la libertad de expresión y manifestación» e hizo hincapié en la necesidad de «mantener el bienestar y la seguridad de los participantes y la población». «Presentar el asunto de una forma diferente es una distorsión y una transgresión de la verdad», dijo.

Tras ello, Matan Peleg, el jefe del grupo Im Tirtzu, que organizaba la marcha, criticó la decisión policial y manifestó que «todos los que querían viajar a la capital (durante el Pésaj) han sufrido un golpe moral». «Queremos mostrar que no hay nada que temer», explicó en declaraciones concedida a la Radio del Ejército.

'Marcha de la Bandera'

Los nacionalistas israelíes celebran de forma tradicional una 'Marcha de la Bandera' en partes de la Ciudad Vieja de Jerusalén para conmemorar la toma de Jerusalén Este por parte de Israel en la Guerra de los Seis Días (1967), una acción no reconocida por la comunidad internacional, que sigue insistiendo en que el estatus final de la ciudad debe ser fijado en unas negociaciones de paz. El año pasado, la marcha fue suspendida después de que Hamás disparara cohetes contra Jerusalén después de varios incidentes en la Explanada de las Mezquitas y ante la represión de las protestas por los desalojos en el barrio de Sheij Jarrá, desencadenando un conflicto de once días en la Franja de Gaza.

En este sentido, el grupo islamista, considerado como una organización terrorista por Israel, Estados Unidos y la Unión Europea (UE), advirtió durante la jornada de que «tiene el dedo en el gatillo» ante la posibilidad de que la marcha se celebre, en medio de las tensiones de los últimos días.

Las tensiones repuntaron el viernes después de que las fuerzas de seguridad israelíes irrumpieran en la Explanada de las Mezquitas, lo que desencadenó unos enfrentamientos que se saldaron con cerca de 150 palestinos heridos. Asimismo, la Autoridad Palestina denunció la entrada de agentes durante varios días para escoltar a fieles judíos en la zona.

La Explanada de las Mezquitas -tercer lugar santo del Islam- descansa en uno de sus laterales sobre el Muro de las Lamentaciones, último vestigio del Templo de Salomón que los judíos más radicales pretenden utilizar como parte de un Tercer Templo. Este año la tensión se ha multiplicado porque el mes santo musulmán del Ramadán coincide con la Pascua judía y la Semana Santa cristiana y sus actos en la ciudad de Jerusalén, en medio además de un refuerzo de las operaciones de seguridad por parte de Israel tras los atentados de las últimas semanas en el país.