Nueva York: En busca del mejor "matarratas"

ATLAS ESPAÑA

El enemigo número uno de Nueva York tiene tan desesperado a su alcalde que ha sacado a concurso una plaza que parece destinada a Harry el Sucio. "Todo el que me conoce sabe que odio las ratas", dice Eric Adams, que ha publicado en las redes la convocatoria de la plaza. "No hay nada que odie más que las ratas. Si usted tiene el pulso, la determinación y el instinto asesino necesarios para luchar contra la implacable población de ratas de Nueva York, el trabajo de sus sueños le espera". El trabajo es de ensueño en cuanto a sueldo: entre 120.000 y 170.000 dólares anuales, porque el futuro "matarratas" de Nueva York debe mostrar una entrega total. Serán 7 días a la semana dedicados a erradicar una plaga, según diferentes cálculos, de entre dos y 16 millones de ejemplares."Las ratas no gobiernan esta ciudad, sino nosotros", aseguran desde el departamento de Sanidad, desbordado por las incesantes denuncias de avistamientos de estos roedores. "Vamos a matar ratas. Las ratas no tienen cabida en esta ciudad. Y vamos a utilizar todos los métodos necesarios para hacerlo", insiste Adams. Pero lo cierto es que fue una medida del ayuntamiento, la proliferación de terrazas de restaurantes en las aceras durante la pandemia, la que está detrás de esta repugnante explosión demográfica.