La lucha contra el coronavirus

Moscú bajo el telón por el coronavirus

09/04/2020

La orden de confinamiento total dada hace diez días por el Ayuntamiento de Moscú ha transformado completamente la rutilante capital rusa, cuya población supera los 12 millones de habitantes y tiene una superficie de 2.500 kilómetros cuadrados, el doble que Roma y cuatro veces más que Madrid.

Sus numerosos teatros, cafés, restaurantes y salas de conciertos dejaron de funcionar antes de que sobreviniera el retiro domiciliario forzoso. El alcalde, Serguéi Sobianin, mandó bajar el telón pero no apagar las luces de la mayor metrópoli de Europa. Aunque conserva una resplandeciente iluminación en un número inmenso de edificios, Moscú ha dejado de ser lo que era.

Sus amplias y kilométricas avenidas están prácticamente desiertas por la noche. Por el día, sin embargo, muestran cierto trasiego de ambulancias, coches de Policía y transporte público. También hay vehículos privados, sobre todo en las horas en las que los empleados autorizados se dirigen a sus centros de trabajo. Apenas hay peatones, salvo los que acuden a las tiendas de alimentación y las farmacias o los que sacan sus perros. Estos tres casos y la incursión para arrojar la basura al contenedor son los que permiten abandonar el domicilio. También acudir al médico, incluso haciendo uso del automóvil, si bien tendrá que justificarse si la Policía lo exige.

Fuera de estos supuestos, todo lo demás –pasear, jugar con los niños en los parques o alejarse demasiado del domicilio que figura en el documento de identidad– podrá ser castigado con una multa de 4.000 rublos (cerca de 50 euros). Los reincidentes pagarán 5.000 rublos (unos 60 euros). Sobianin ha dicho sentirse satisfecho de cómo se observando el confinamiento. «La mayoría de los moscovitas lo respetan», señala. «Estamos en el equilibrio que necesitamos mantener. No podemos cerrar toda la ciudad de tal manera que todo se reduzca a cero, pero cuando más de los dos tercios están en casa en aislamiento y alrededor de un cuarto en movimiento se puede considerar satisfactorio», añade.

Tres millones

Según Sobianin, hay «alrededor de tres millones de personas en sus puestos de trabajo: organismos públicos, personal sanitario, fuerzas de seguridad y empleados del transporte y de las industrias de producción esencial». Pero los informativos de muchos canales de televisión de ámbito federal se emiten ya con las presentadoras habituales enclaustradas en sus casas. Según el centro de crisis de la capital rusa, el número de pasajeros en el metro ha caído en un 84% .

Las boutiques de lujo del centro están cerradas, eso sí, manteniendo sus elegantes escaparates bien alumbrados. Los clubs nocturnos y discotecas también bajaron sus persianas. Hasta los grandes centros comerciales, las instalaciones deportivas y los museos se encuentran clausurados.