La lucha contra el coronavirus

La pandemia entra en la «meseta» de contagios en Italia

01/04/2020

Italia podría haber pasado ya la peor fase de contagios en la pandemia del coronavirus. En los últimos día se han producido significativas caídas en la cifra de nuevos hospitalizados y de pacientes que tienen que ser ingresados en la unidades de cuidados intensivos, mientras que la curva de infectados parece haberse aplanado.

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«Nos encontramos en una especie de meseta. Debemos confirmarlo, pero ciertamente este es un dato que nos dice que las medidas están funcionando», explicó este martes el profesor Silvio Brusaferro, presidente del Instituto Superior de la Sanidad y miembro del comité de científicos y técnicos que asesoran al Gobierno de Roma en la gestión de esta emergencia. Respondiendo a las exigencias de algunos sectores, el Ejecutivo permitió este martes que los niños puedan dar breves paseos acompañados de un adulto en las inmediaciones de sus viviendas.

«Llegar a la meseta no significa que se haya conquistado el pico y que haya acabado todo. Significa que debemos empezar el descenso. Y este puede iniciarse si seguimos poniendo la máxima atención en lo que hacemos cotidianamente», insistió Brusaferro. Roberto Bernabei, médico experto en atención a la tercera edad y presidente del centro de investigación Italia Longeva, destacó por su parte que la disminución en el crecimiento de pacientes hospitalizados y que tienen que ser ingresados en las Ucis «nos da una idea de que los números se están conteniendo». La pandemia supera ya los 105.000 contagiados en Italia, de los que más de 15.000 se han curado y casi 12.500 han fallecido.

Las férreas restricciones aprobadas por el Gobierno llevan días mostrando resultados y podrían lograr que entre el 5 y el 16 de mayo dejaran de producirse nuevas infecciones. Es la previsión de un estudio realizado por el Instituto Einaudi para la Economía y las Finanzas, basado en los datos oficiales que, cada día, ofrece la Protección Civil. La investigación estima las fechas en las que se irán registrando cero contagios adicionales en casi todas las regiones del país. En muchas de ellas será durante el mes de abril. En Lombardía, por ejemplo, el territorio más afectado, será el día 22, mientras que en Toscana, donde la curva de infectados sólo da tímidas señales de remitir, se espera para el 5 de mayo.

Esas fechas coinciden con el momento en el que el Gobierno italiano podría plantearse levantar algunas prohibiciones. Según el diario ‘La Stampa’, las restricciones a la movilidad de las personas durarán al menos hasta el 4 de mayo, después del puente que comienza con la fiesta del Día del Trabajador, aunque es previsible que para las actividades económicas se aligeren las medidas antes, siempre que sigan cayendo los contagios. Confindustria, la patronal italiana, estima en 100.000 millones de euros las pérdidas mensuales en las empresas debido al cerrojazo decretado por el Ejecutivo para tratar de frenar las infecciones.

«Es prematuro hacer previsiones respecto a los tiempos en los que todas las actividades productivas y comerciales podrán volver a abrir. Auguramos que puedan volver a la normalidad cuanto antes, reduciendo gradualmente las restricciones para evitar que los esfuerzos realizados hasta ahora por todo el país sean en vano», comentó el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, en declaraciones a ‘La Stampa’.

Al Gobierno de Conte le tocará aprobar en los próximos días un nuevo decreto para prolongar el cerrojazo total hasta el 12 de abril, Domingo de Resurrección, según adelantó el lunes el ministro de Sanidad, Roberto Speranza. El Ejecutivo seguirá así las recomendaciones del grupo de expertos sanitarios y técnicos que le asesoran en esta emergencia. Uno de ellos es Franco Locatelli, presidente del Consejo Superior de Sanidad, que aseguró que «no habrá una vuelta a la normalidad de la nada al todo». Será un proceso «gradual». Locatelli insistió en que hay que seguir cumpliendo con las restricciones a la movilidad y la sociabilidad, pues son las únicas herramientas para conseguir frenar la pandemia mientras no haya una vacuna.

Es lo mismo que pide el autor del citado estudio del Instituto Einaudi para la Economía y las Finanzas. Se trata de Franco Peracchi, profesor de Econometría en excedencia en la Universidad de Tor Vergata de Roma y director de los másters de Economía en la Universidad Georgetown de Washington, que aseguró que sus previsiones sólo se cumplirán si los italianos continúan evitando los contactos con otras personas para evitar los contagios.

La investigación del Instituto Einaudi no contempla la evolución de la pandemia en cuatro regiones italianas (Las Marcas, Molise, Cerdeña y Campania) porque en ellas no hay señal todavía de que se haya producido un cambio de tendencia en la curva de infecciones. En Molise y Cerdeña hay pocos casos, pero la situación más preocupante es en Campania, donde los contagios siguen creciendo a ritmo exponencial.