Imagen del aeropuerto de Haneda, en Tokio. / Efe

Portugal detecta trece posibles casos de ómicron entre futbolistas del club Belenenses

Japón prohíbe la entrada de ciudadanos extranjeros a partir de mañana. Las autoridades francesas han informado del monitoreo de ocho casos sospechosos de contagio por ómicron

COLPISA / AGENCIAS

Los trece casos de la covid-19 identificados en los futbolistas del club portugués Belenenses SAD, que por esta razón no pudo sacar al campo suficientes jugadores el sábado frente al Benfica, están probablemente asociados a la nueva variante ómicron del coronavirus, anunció el lunes el Instituto Nacional de Salud.

Se trata de los primeros casos de esta variante detectados en Portugal y, según este organismo público, uno de los futbolistas viajó recientemente a Sudáfrica. El partido provocó una gran polémica, puesto que sólo se interrumpió al principio de la segunda parte, cuando el equipo de Belenenses SAD contaba con seis jugadores y el Benfica ganaba 7-0.

Por su parte, las autoridades francesas han informado del monitoreo de ocho casos sospechosos de contagio por ómicron, después de que el ministro de Salud, Olivier Véran, reconociese horas antes que la detección del primer caso era «cuestión de horas».

«Se han identificado ocho posibles casos en el territorio nacional. La secuenciación de muestras de estos pacientes está priorizada o en proceso de organización para tener la confirmación diagnóstica lo antes posible», ha expresado el Ministerio de Salud en un comunicado.

La cartera sanitaria ha detallado que las personas que hayan viajado al sur del continente africano en los últimos 14 días y que hayan dado positivo en una prueba de detección del virus, pero habiendo dado negativo en el contagio por alguna de las cepas anteriores, «se consideran como posibles casos de contagio con ómicron».

Por otro lado, las autoridades han remarcado que «tan pronto como se identificaron estos posibles casos (...) se implementaron medidas reforzadas para identificar y aislarlos».

Esta noticia se da apenas unas horas después de que el ministro de salud reconociese que la detección del primer caso de la nueva variante era «cuestión de horas», pues la nueva cepa ya estaba presente en otras naciones europeas como Alemania, Holanda, Bélgica, Italia, Dinamarca, Austria y Reino Unido.

Japón cierra sus fronteras

Las autoridades de Japón han decretado que a partir de este martes estará prohibido el ingreso al país de los ciudadanos extranjeros. Se trata de una decisión orientada a salvaguardar la salud de los japoneses en el marco de la aparición de la variante ómicron del coronavirus.

Además, para los japoneses que regresen al país procedentes de naciones del sur de África «se implementarán estrictas medidas de cuarentena en las instalaciones designadas». Así lo ha anunciado el primer ministro de Japón, Fuimio Kishida, por lo que, de esta forma, se suspenderá la reciente flexibilización en el acceso a las fronteras del país, tal y como recoge la radiotelevisión japonesa NHK.

Esta decisión se da después de que el propio Kishida haya mantenido una reunión con ministros destacados de su gabinete en la que han tenido en cuenta que la nueva cepa se está extendiendo ya por Europa. «Aunque los expertos todavía están en el proceso de analizar la virulencia y la infectividad de las cepas de ómicron en todo el mundo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) está preocupada. Ha sido designada como una cepa mutante», ha expresado el primer ministro ante los medios de comunicación.

Bien es cierto que Kishida ha puesto en valor que Japón cuenta con «la tasa de vacunación más alta entre el G7» y que el mundo «elogia la cooperación de la gente (de Japón) para el autocontrol, incluido el uso de máscaras». «Estoy dirigiendo la administración pensando que debo ser cauteloso con los riesgos desconocidos. Aceptaré todas las críticas de que soy demasiado cauteloso aunque todavía no entiendo la situación», ha zanjado el mandatario, quien además ha pedido la «comprensión» de la ciudadanía.