Año Nuevo en China / EFE

Irlanda cierra las escuelas y China confina a 11 millones de personas

Los médicos del gigante asiático tratan de evitar la propagación de la nueva cepa del virus, que en su caso ha venido a través de una variante sudafricana

R.C Madrid

La República de Irlanda se sumó este miércoles a su vecina del norte, Inglaterra y Escocia en la adopción de medidas más restrictivas para frenar la expansión del coronavirus, que el martes segó la vida de más de un millar de personas, una cifra inédita desde el pasado abril. Aunque los otros territorios han tomado el camino de un confinamiento general, Irlanda mantiene un cierre parcial, con la orden a la población de permanecer en casa salvo por motivos justificados, al que ahora se añadirá el cierre de las escuelas hasta finales de mes.

Con una población cercana a cinco millones de habitantes, el Estado irlandés ha registrado 113.322 contagios y 2.282 fallecidos, pero lo que más preocupa es la conversión de la pandemia en un «tsunami», según dijo en las últimas horas el primer ministro, Micheál Martin, como consecuencia de la aceleración de los contagios en las islas.

También China ha entrado en una espiral de alarma e inquietud ante el último rebrote de la covid-19. El país que recientemente declaró haber vencido a la epidemia se enfrenta ahora al surgimiento de 117 casos en la ciudad de Shijiazhuang y la detección de la variante sudafricana -mucho más contagiosa que la cepa original- en la provincia sureña de Guangdong. Las autoridades han decidido ya restringir la movilidad en la ciudad mencionada, donde viven 11 millones de personas, para evitar que la infección se propague a otras zonas del país.

Autopistas cerradas

Diez de las principales autopistas que conducen a Shijiazhuang, ciudad situada a unos 300 kilómetros al sur de Pekín, fueron cerradas el miércoles y también se clausuró una terminal de autobuses. Las autoridades han iniciado una campaña masiva de test entre los ciudadanos, ya que 78 pacientes eran asintomáticos.

En cuanto a Guangdong, los médicos tratan de evitar también la circulación de la nueva cepa. Fue detectada en un piloto sudafricano que había entrado en la provincia en diciembre y dio positivo por covid-19. Se da la circunstancia de que China detectó también hace unos días la variante británica en otras personas enfermas, lo que ha desatado la alarma porque las dos mutaciones son más infecciosas que el virus original.

El chino es un ejemplo de la peligrosidad de la pandemia. Después de meses libre de casos, los brotes han vuelto en las últimas semanas de modo local. De hecho, la localidad de Xiaoguozhuang está cerrada y sus 40.000 habitantes encerrados mientras otros 40.000 se hallan en observación en otra ciudad.