Boris Johnson / REUTERS

El Gobierno de Johnson es criticado por su gestión de la covid-19

Un informe parlamentario señala graves errores en la respuesta inicial a la expansión del virus

IÑIGO GURRUCHAGA Londres

El presidente del Partido Conservador, Oliver Dowden, ha afirmado que «tanto el primer ministro como yo lamentamos las pérdidas que han sufrido» los familiares de fallecidos durante la pandemia. Pero matizó que el Gobierno «se enfrentó a una situación sin precedentes». «No hay un manual perfecto sobre cómo actuar, tuvimos que adaptarnos y decidir rápidamente», añadió. «Por supuesto que haríamos algunas cosas de manera diferente con la perspectiva del paso del tiempo».

En ausencia de Boris Johnson, que pasa unos días de descanso con su mujer, Carrie, embarazada, en una casa de un multimillonario miembro del Gobierno en Marbella, sus ministros han tenido que responder a la publicación de un informe parlamentario crítico con su gestión de la Covid. Dowden respondía a una pregunta de un canal de televisión sobre su disposición a pedir disculpas a los familiares afectados.

El informe es el trabajo conjunto de dos comités de la Cámara de los Comunes, el de Sanidad y el de Ciencia, y expresa críticas particularmente agudas sobre «el pensamiento de rebaño» que llevó a asesores científicos y a ministros a adoptar una actitud «fatalista» ante los primeros datos de la epidemia. Habrían asumido la creencia en que el virus no podía suprimirse y que su expansión debía gestionarse.

De una manera no explícita, adoptaron el criterio de que se detendría una vez que su expansión crease una inmunidad grupal. Solo cuando los modelos sobre hospitalización y letalidad indicaron que el Servicio Nacional de Salud(NHS) iba a ser desbordado, el Gobierno decretó el confinamiento, el 23 de marzo de 2020, cuando ya se habían producido 335 muertes.

«Este enfoque gradualista no reflejaba retrasos burocráticos o desacuerdo entre ministros y sus asesores», dice el informe. «Fue un enfoque deliberado, propuesto por los asesores científicos y aceptado por todas las naciones del Reino Unido. Es claro ahora que fue la política equivocada». Según sus autores, provocó más muertes que las que hubiese causado una política de más énfasis.

Casos actuales

El informe señala que la composición de los organismos de decisión, con todos sus miembros británicos, contribuyó a la falta de entendimiento de la experiencia con la enfermedad en otros países. Apunta que el organismo investigador del NHS dice que analizó lo que estaban haciendo Corea del Sur y China, pero no ha encontrado materiales que verifiquen tales análisis.

La falta de preparación y la pérdida de gran número de equipamientos especiales almacenados por el Gobierno, para acometer lo que sería «uno de los mayores fallos de salud pública en el Reino Unido», no es tratada en detalle. Uno de los autores, el presidente del Comité de Sanidad y Asistencia Social, Jeremy Hunt, fue ministro responsable de esas áreas, desde 2012 hasta 2018, y sale libre de crítica.

En las 150 páginas, se apunta el error del Gobierno en abandonar los test a la población también en marzo. También el envío de pacientes de hospitales a residencias sin ser sometidos a test y el inicio lento y caótico del costoso sistema de rastreo. El papel del Gobierno en la investigación de la vacuna de Oxford-AstraZeneca y en su distribución a precio de coste es señalado como aspecto sobresaliente de su gestión.

Johnson ha prometido una futura investigación oficial pública, pero no ha adelantado los términos de la encuesta. En la actualidad, con muy pocas restricciones a la vida normalizada, el Reino Unido tiene un número de casos diarios- 38.665 de media en la última semana- muy superior a la media de otros países europeos, y un promedio de fallecimientos de 114 cada día.