Imagen de la fachada del Banco Central ruso. / WIKIPEDIA | Vídeo: Atlas

El G7 restringirá las operaciones con oro del Banco Central ruso

Las grandes potencias advierten a Moscú contra el salto al vacío que supondría el uso de armas químicas y biológicas en la guerra de Ucrania

S. A.

Entre desplegar nuevas sanciones o apuntalar las que están en marcha, el G7 se inclinó este jueves por la segunda opción. Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido, además de la Unión Europea, reforzaron sus mensajes de condena y castigo contra el Kremlin; le advirtieron contra el salto al vacío que supondría el uso de armas químicas y biológicas en esta guerra; e hicieron especial hincapié en que van a engrasar toda la maquinaria para cerrar las fugas que existen en ese cerco económico al invasor y por las que aún se financia el régimen de Vladímir Putin.

Aquí estuvo una de las claves de lo pactado. Porque para sellar esas vías de escape, las economías occidentales más potentes no quieren dejar nada al azar. Y deslizan que presionarán a otros países para que apliquen el mismo paquete coercitivo (oficialmente se habla de «involucrar»). Y se lanza también el encargo de restringir al máximo el acceso de Moscú a las reservas internacionales, incluido el oro.

«Monitorear la implementación total de las sanciones y coordinar las respuestas relacionadas con las medidas evasivas, incluso con respecto a las transacciones de oro por parte del Banco Central de Rusia», se refleja en el punto siete de una extensa declaración en la que los líderes también se comprometieron a «tomar medidas adicionales» para reducir la dependencia de la energía rusa; «trabajaremos juntos para este fin», refleja la comunicación lanzada a media tarde, tras la reunión extraordinaria celebrada en la sede de la OTAN.

Petición al cartel del crudo

En los 19 puntos en los que se estructuró este comunicado oficial del G7 y la UE se pide a los países productores de petróleo (especialmente a la OPEP) que actúen con responsabilidad y aumenten el suministro a los mercados internacionales para ayudar en ese proceso hacia el 'veto' a la energía rusa, que EE UU y Reino Unido ya han impuesto, pero con el que la UE se mueve con clara desventaja por su alto nivel de dependencia.

Y aunque no salieron más sanciones de este encuentro de alto nivel -sí se insistió en que se está listo para adoptarlas-, Washington amplió las suyas: una 'lista negra' con 328 diputados de la Duma rusa, varios oligarcas y 48 grandes empresas públicas vinculadas a Defensa.