Marine Le Pen, durante un acto electoral este jueves en Perpiñán. / Reuters

Le Pen contra Zemmour, la batalla por el voto más ultra

La candidata de extrema derecha a la Presidencia va por detrás de Macron en las encuestas para la primera vuelta de las elecciones francesas del próximo domingo

BEATRIZ JUEZ Corresponsal en París

Marine Le Pen, candidata del partido de extrema derecha Reagrupación Nacional, y Éric Zemmour, candidato de Reconquista, luchan entre sí este domingo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas por conquistar el voto más ultra. Le Pen –hija del fundador del Frente Nacional, Jean-Maire Le Pen– va segunda en intención de voto (24%) por detrás del presidente saliente Emmanuel Macron (26,5%), que parte como favorito, según el último sondeo de Ifop.

«Se lo ruego, vayan a votar. En las elecciones presidenciales, uno no se abstiene. Retomen el control», instó este jueves en Perpiñán Le Pen, en su último mitin electoral antes de la primera vuelta de los comicios, que tendrá lugar este domingo. «Si el pueblo vota, el pueblo gana», añadió la líder ultraderechista, que se mostró convencida de que su victoria nunca ha estado tan cerca.

Zemmour, que antes de lanzarse a la política era un conocido periodista y tertuliano de televisión, anunció su candidatura este otoño, lo que supuso un auténtico terremoto político en Francia. El experiodista puso la campaña electoral patas arriba. Subió como la espuma en los sondeos y llegó a estar prácticamente empatado con Le Pen en las encuestas.

El candidato de Reconquista fichó a varios cargos importantes de Reagrupación Nacional e incluso logró convencer a Marion Maréchal, sobrina de Le Pen y musa de la extrema derecha más tradicionalista, para que se uniera a su equipo de campaña. Pero parece que de poco le servirá.

En las últimas semanas ha perdido fuelle en los sondeos, lastrado por sus proclamas xenófobas, su islamofobia sin complejos y sus posiciones prorrusas. También defiende la teoría supremacista del 'gran reemplazo', teoría conspiracionista que sostiene que la población blanca está siendo reemplazada por inmigrantes. Ahora Zemmour va cuarto en los sondeos, por detrás de Macron, Le Pen y del candidato izquierdista Jean-Luc Mélenchon. Tiene un 8,5% de intención de votos.

Al lado de Zemmour, Le Pen parece moderada. La candidata de extrema derecha, que tiene más tirón que su contrincante entre las clases populares, ha preferido centrarse en esta campaña en la pérdida de poder adquisitivo, principal preocupación de los franceses, aunque también ha hablado de inmigración y de seguridad ciudadana, sus temas favoritos.

Labor de «desdiabolización»

Parece que también le está dando fruto la labor de «desdiabolización» que inició cuando tomó las riendas del partido. Ahora a los ciudadanos parece que no les da tanto miedo votar a la extrema derecha, como ocurría cuando su padre dirigía el Frente Nacional.

El candidato de Reconquista no cree que haya contribuido con su candidatura a «humanizar» o «desdiabolizar» a Marine Le Pen. «Conozco el teatro antifascista, como decía Lionel Jospin, todo es circo», advierte. Zemmour vaticina que si Le Pen se clasifica para la segunda vuelta la campaña de diabolización de la candidata de Reagrupación Nacional comenzará «el domingo a las 20.01 horas», cuando comiencen a conocerse los primeros resultados electorales.

Zemmour está todavía convencido de que él todavía puede dar «la sorpresa» el domingo y pasar a la segunda ronda. «Los sondeos se equivocan todo el rato. Nada está decidido, hay que ir a votar, por mí», pide el candidato ultra. El candidato de Reconquista dice que el 25 de abril, al día siguiente de la segunda vuelta, será «o presidente de la República o jefe de la oposición».

El mandatario Emmanuel Macron, que parte como favorito en los sondeos, se presenta a la reelección tras cinco años en el poder en unas elecciones presidenciales a dos vueltas, el 10 y 24 de abril.

Si como pronostican todos los sondeos, Macron y Le Pen vuelven a enfrentarse en las urnas en la segunda vuelta, el candidato de La República en Marcha se impondría por un margen más estrecho que hace cinco años: 52,5% para Macron y 47,7% para Le Pen, según el último sondeo de Elabe. En 2017, Macron derrotó a Le Pen en la segunda vuelta con un 66,1% de los votos, frente al 33,9% de votos de la ultraderechista.

Consciente de que la extrema derecha podría estar más cerca que nunca de conquistar el Palacio del Elíseo, Macron trata de reavivar «el frente republicano». Generalmente, los partidos de izquierda y derecha se alían contra el partido de extrema derecha en la segunda vuelta para evitar que ganen los comicios. Esta vez, «el frente republicano estará con nosotros y contra Emmanuel Macron», afirma Sébastien Chenu, portavoz de Le Pen.