Un militar ucraniano dispara con un obús cerca de una línea de frente en Mykolaiv. / REUTERS

Las tropas rusas se hacen con el control del principal acceso a la región de Donetsk

Moscú reconoce que los combates en Zaporiyia son un problema y acusa a la ONU de distanciarse sobre sus peticiones para inspeccionar la central nuclear

DIANA MARTÍNEZ

Casi seis meses después de que el presidente ruso, Vladímir Putin, ordenara invadir el país vecino, la guerra continúa, sobre todo centrada en el Donbás, donde los enfrentamientos entre prorrusos y ucranianos han sido continuos desde 2014. Desde que a finales de junio se hizo con el control de Severodonetsk, el último gran asentamiento de Lugansk que no estaba en manos de Moscú y que refuerza aún más la conexión que pretende en el este del país, pocos municipios clave quedaban ya por tomar en la región del Donbás, como es el caso de Peski. Las tropas del Kremlin se han hecho con el control completo de esta ciudad, el principal acceso de Donetsk desde el oeste.

«Como resultado de las acciones ofensivas de las fuerzas aliadas, el territorio de Peski ha sido completamente liberado», ha asegurado Igor Konashenkov, portavoz del Ministerio de Defensa ruso. Aunque las autoridades ucranianas no han afirmado la toma de la localidad. El medio 'The Kiev Independent', por su parte, recogía que «los rusos tienen como objetivo romper las líneas de defensa» cerca de Peski, así como de otros asentamientos como Avdivka, Marinka, Oleksandropil y Krasnohorivka. En la misma línea, la Inteligencia británica subrayaba que se estaban librando «feroces batallas» por el control de Peski.

Unos kilómetros más al oeste de Donetsk, los enfrentamientos cerca de la central de Zaporiyia continúan a pesar del riesgo nuclear. Dmitro Orlov, el alcalde de Energodar, donde se sitúa la planta, ha denunciado este domingo bombardeos rusos, por los que ha muerto un empleado de las instalaciones nucleares y otros dos operarios han resultado heridos. «Provocaciones asesinas realizadas deliberadamente por los ocupantes se cobraron otra vida. Murió un hombre que paseaba a su perro en ese momento. El animal tampoco sobrevivió», ha escrito el regidor en Telegram.

Prórroga de la ley marcial

Moscú, por su parte, ha reconocido que los combates en Zaporiyia son un problema y acusa a la ONU de distanciarse, a su entender, sobre sus peticiones para la inspección de la planta. «Creemos que la visita del Organismo Internacional para la Energía Atómica no debe demorarse, sería bueno realizarla a fines de agosto o principios de septiembre, pero no todo depende de nosotros», ha señalado el alto diplomático ruso Mijail Ulianov.

También se han dado bombardeos en Dnipropetrovsk, Mykolaiv y Járkov. Al menos cinco personas han resultado heridas en los ataques aéreos y numerosos edificios han quedado dañados. Por todo ello, la Rada Suprema (el Parlamento ucraniano) ha apoyado prorrogar la ley marcial, que estaba vigente hasta el 23 de agosto, durante noventa días más. Es la cuarta vez que el Gobierno extiende esta norma.