Miembros del Ejército ucraniano, en Jersón. / AFP

Las tropas de Moscú no entregarán Jersón sin combate

Las autoridades prorrusas de la región muestran descoordinación con el Kremlin

RAFAEL M. MAÑUECO Moscú

El subjefe de la administración regional prorrusa de la anexionada a Rusia Jersón, Kirill Stremoúsov, anunció ayer un inminente repliegue de las tropas rusas de toda la parte de la región, incluida su capital, situada en la orilla derecha del río Dniéper. Hoy, sin embargo, Stremoúsov dijo en un vídeo difundido en su canal de Telegram que la ciudad de Jersón «va a ser defendida por las tropas rusas».

Al mismo tiempo, el dirigente prorruso aseguró que en Jersón las fuerzas de ocupación han establecido «un toque de queda» permanente, de 24 horas al día. Sin embargo, poco después, la parte de la filmación relativa al toque de queda desapareció, fue cortada, lo que pone de manifiesto que ha habido marcha atrás y que se está produciendo una cierta descoordinación entre el gobierno marioneta de Jersón y el mando ruso de la operación militar. Según explicó después, «no hay absolutamente ninguna restricción que limite la vida de la ciudad».

Lo que sí hizo Stremoúsov, en sintonía con lo que poco antes había manifestado desde Moscú el presidente ruso, Vladímir Putin, fue reiterar encarecidamente el llamamiento para que la población civil de Jersón abandone lo antes posible la ciudad hacia la orilla izquierda del Dniéper a fin de «dejar al Ejército ruso hacer su labor». Evidentemente, en situación de toque de queda sería imposible organizar una evacuación.

«Los ataques terroristas son posibles, las provocaciones también (...) debemos dar a los militares la oportunidad de continuar con la desnazificación y desmilitarización de Ucrania», afirmó el número dos de la administración prorrusa. Hoy en la Plaza Roja, con motivo de la celebración del Día de la Unidad Popular y ante el monumento a Minin y Pozharski, héroes de la expulsión de suelo ruso de polacos y lituanos a comienzos del siglo XVII, Putin dijo que «ahora mismo los residentes que viven en Jersón deben ser evacuados de las zonas más peligrosas. La población civil no debe sufrir bombardeos, ofensivas, contraataques u otras situaciones relacionadas con las operaciones militares».

Se da la circunstancia de que el cabecilla instalado en Jersón por Moscú, Vladímir Saldo, dio por finalizada la evacuación de civiles el pasado 28 de octubre. Informó entonces de la salida de 70.000 personas. El Ministerio de Defensa ruso, por su parte, informó de la evacuación de «5.000 civiles cada día hacia la orilla izquierda del Dniéper».

Stremoúsov, no obstante, reconoció ayer que las calles de Jersón están «muy concurridas» mientras que, días antes, Seguéi Jlan, asesor del jefe de la administración militar regional de Kiev en Jersón, sostuvo que «la mayoría de los residentes siguen en la ciudad a la espera de la llegada de las tropas ucranianas». Según señaló Stremoúsov en su vídeo de este viernes, «cerca hay tropas ucranianas y blindados con la aparente intención de atacar».

«Desinformación»

Natalia Gumeniuk, portavoz de las Fuerzas de Defensa de Ucrania del Sur, insiste en que la inteligencia del Ejército ucraniano «no descarta que Moscú esté propagando desinformación» sobre el supuesto repliegue de sus tropas de Jersón. Según Gumeniuk, «Rusia podría estar tratando de engañar al mando militar ucraniano simulando una retirada o asegurando que se va a producir». Según su relato, «las fuerzas rusas permanecen en Jersón vestidas como civiles (...) estamos vigilando de cerca la situación y nos damos cuenta de que puede ser un truco, una provocación, para dar la impresión de que las localidades han sido abandonadas y son seguras para nosotros».

El ministro de Defensa ucraniano, Oleksii Réznikov, afirmó que «nuestras tropas están avanzando en varios frentes en Jersón, pero Rusia ha fortificado sus posiciones en ambas orillas del Dniéper». Según sus palabras, «las lluvias están afectando al curso de la contraofensiva y en Jersón hay muchos canales que el enemigo utiliza como trincheras».

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, estima que las fuerzas ucranianas se harán pronto con la ciudad de Jersón. «En cuanto a la cuestión de si los ucranianos pueden o no tomar el territorio restante en la orilla occidental del río Dniéper en Jersón, ciertamente creo que claramente tienen la capacidad de hacerlo. Y lo que es más importante, ellos están convencidos de que lo harán», declaró Austin. La ciudad de Jersón es la única capital de provincia en Ucrania que las tropas rusas han logrado tomar desde el comienzo de la guerra y lo hicieron muy rápidamente, en los primeros días de la campaña. De ahí que los analistas crean que el Ejército ruso tratará de impedir que las tropas ucranianas la recuperen.