Marina Ovsiannikova irrumpe durante el telediario con un cartel de protesta, el pasado 14 de marzo. / E. C.

Rusia pone bajo arresto domiciliario a la periodista que protestó contra la guerra en un programa en directo

La orden judicial, que en principio estará en vigor hasta octubre, tiene lugar dos días después de que la Policía registrara su vivienda

DIANA MARTÍNEZ

La Justicia rusa asesta un nuevo golpe a Marina Ovsyannikova, la periodista que el pasado mes de marzo interrumpió un programa en directo para protestar con un cartel sobre la guerra en Ucrania; un acto que el Gobierno de Vladímir Putin tiene prohibido en su país desde que dio comienzo la invasión –lo que denominan «operación especial militar»– en el país vecino. Esta vez un tribunal ha ordenado el arresto domiciliario de la reportera.

La orden judicial, que en principio estará en vigor hasta el 9 de octubre, se enmarca dentro de una causa contra Ovsyannikova por la supuesta divulgación de información falsa sobre las Fuerzas Armadas, según las agencias de noticias oficiales rusas. El veredicto tiene lugar dos días después de que la Policía registrara su vivienda. Según recoge el portal OVD-Info, las diligencias policiales se llevan a cabo en el marco de un caso penal que las autoridades abrieron contra su clienta después de multarla ya en tres ocasiones, afirmó el abogado de la periodista, Dmitri Zajvatov, quien precisó que el caso fue incoado por la difusión de información «falsa» sobre la actuación del Ejército ruso.

La Justicia impuso este martes a la reportera una nueva multa de 40.000 rublos (unos 650 euros) por criticar el conflicto en las redes sociales. En concreto, y según su abogado, fue condenada por «desacreditar» el Ejército. Las leyes de Putin podrían condenarla a hasta 15 años de prisión. «Todo ha sido muy absurdo», critica la reportera de 44 años.

Tres sanciones económicas

Este último castigo se suma a las dos previas sanciones económicas impuestas. El Tribunal de distrito de Meshchansky, en la capital rusa, le impuso a finales de julio una multa de 50.000 rublos (algo menos de 800 euros) tras declararla culpable de delito de difamación de las Fuerzas Armadas. Y meses antes, otra de 30.000 rublos (unos 255 euros) por «organizar un acto público sin autorización».

Ovsiannikova, que al comenzar la ofensiva trabajaba en el Canal 1, interrumpió el pasado 14 de marzo un programa en directo con una pancarta para protestar contra el conflicto, a pesar de que el Kremlin había prohibido a los periodistas hablar de «invasión» o incluso de «guerra». 'No a la guerra. Pongan fin a la guerra. No crean en la propaganda. Aquí les están mintiendo. Rusos contra la guerra', decía su cartel. Por este acto fue detenida brevemente, aunque las consecuencias todavía no han terminado para la periodista.