El presidente ruso, Vladímir Putin, este miércoles en un encuentro con periodistas en Ashjabad, capital de Turkmenistán / reuters

Putin dice ahora que no ve problemas en la adhesión de Suecia y Finlandia a la OTAN

Arremete contra la Alianza Atlántica, a la que acusa de querer «reafirmar sus ambiciones imperiales»

RAFAEL M. MAÑUECO

El presidente ruso, Vladímir Putin, reaccionó por fin anoche a las declaraciones y medidas anunciadas por los líderes mundiales en la conferencia de la OTAN de Madrid. Si hasta ahora todos sus más estrechos colaboradores, como el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov; el expresidente ruso, Dmitri Medvédev; o el Ministerio de Exteriores ruso, en palabras de su titular, Serguéi Lavrov, o del viceministro, Serguéi Riabkov, habían criticado y lanzado amenazas contra la adhesión de Finlandia y Suecia a la Alianza, Putin no ve ahora problemas en ello.

«No tenemos problemas ni disputas territoriales con Suecia y Finlandia como los que desafortunadamente tenemos con Ucrania», aseguró Putin durante una comparecencia ante la prensa en Ashjabad, la capital de Turkmenistán. «Si Suecia y Finlandia lo desean, se pueden adherir, por favor. Es asunto de ellos. Pueden integrarse en lo que quieran», afirmó. Pero advirtió que los dos países escandinavos «deben entender simple y llanamente que antes no había amenazas para ellos y ahora, si despliegan contingentes militares e infraestructuras, tendremos que responder de la misma manera y crear idénticas amenazas para ellos. Son cosas obvias».

«La tesis de que estamos luchando contra la expansión de la OTAN a expensas de Ucrania y ahora tendremos dos veces más expansión con el ingreso de Suecia y Finlandia, no tiene fundamentos serios. Eso y una hipotética entrada de Ucrania en la Alianza son cosas completamente diferentes», manifestó el máximo dirigente ruso.

Según sus palabras, «los llamamientos a Ucrania de Occidente y la OTAN para que continúe las hostilidades y rechace las negociaciones confirma nuestras suposiciones de que Ucrania no es el objetivo, ni el bien del pueblo ucraniano es el objetivo que buscan». Putin dijo estar convencido de que «eso es el medio para proteger sus propios intereses. Es decir, utilizando la mano de Ucrania, del pueblo ucraniano. La OTAN y los principales países que la componen simplemente quieren reafirmar su papel en el mundo, no su liderazgo, sino su hegemonismo en el sentido más estricto de la palabra, sus ambiciones imperiales».

Insistió también en que Occidente «lleva preparándose para la confrontación con Rusia desde 2014 y esto no es algo nuevo, explica por tanto nuestras acciones para defender nuestros intereses», dando a entender que la invasión de Ucrania forma parte de esas medidas como ya aseguró Lavrov. Putin denunció que «Estados Unidos necesitaba un enemigo externo, en torno a cuyas supuestas amenazas sería posible unir a los aliados e Irán no era lo más adecuado para este papel, Rusia sí lo es. Les dimos la oportunidad de unir a todos los aliados a nuestro alrededor en un nuevo giro histórico».

Putin aseveró también que «el bloque de la OTAN es un vestigio de una era pasada, la era de la Guerra Fría. Constantemente nos decían que la OTAN ha cambiado, que ahora es más bien una unión política, pero todos buscaban razones y oportunidades para darle un nuevo impulso como organización militar. Bueno, aquí están, lo están haciendo. No hay nada nuevo para nosotros en esto (...) empezaron a hacer de Ucrania una anti-Rusia, un trampolín, para tratar de golpear de alguna manera a Rusia, comenzaron a luchar contra la cultura rusa, el idioma ruso, comenzaron a perseguir a las personas que se sienten parte del mundo ruso. Quieren crear un punto de apoyo antirruso cerca de nuestras fronteras y viviremos constantemente bajo esta amenaza, bajo esta espada de Damocles».

«No fue un ataque terrorista»

En cuanto a las declaraciones del primer ministro británico, Boris Johnson, sobre que si el presidente ruso fuera una mujer, no hubiera iniciado una guerra, el primer mandatario ruso recordó que «fue Margaret Thatcher la que tomó una decisión así, lanzó hostilidades contra Argentina por las Islas Malvinas. Aquí, una mujer decidió y hubo guerra. ¿Dónde están estas Islas Malvinas y dónde está Gran Bretaña? Y aquello fue nada más que fruto de ambiciones imperiales, confirmación de su estatus imperial. Por lo tanto, creo que, en cualquier caso, esta llamada de atención del primer ministro de Gran Bretaña no es muy correcta».

En relación con la actual intervención militar de Rusia en Ucrania y sus objetivos, Putin declaró que «nada ha cambiado con respecto a lo que dije públicamente a todo el país, al mundo, en la madrugada del 24 de febrero. No tengo nada que agregar». Recalcó que el objetivos sigue siendo «liberar Donbass, proteger a las personas que allí viven y crear condiciones que garanticen la seguridad de la propia Rusia. Eso es todo».

Pero matizó que «cambiará solamente la táctica» a seguir: «a dónde mover las tropas, qué objetivos atacar (...) y el trabajo avanza con calma, rítmicamente. Bueno, como se puede ver, las tropas se están moviendo y llegando a las líneas que se establecen como tareas en una determinada etapa de esta acción de combate. Todo va según lo planeado».

Putin se mostró contrario a hablar de plazos concretos. Según su punto de vista, «no es bueno ajustarse a plazos (...) esto depende de la intensidad de los combates y de las bajas que puedan provocar. Antes que nada debemos pensar en cómo proteger las vidas de nuestros muchachos», aunque en ningún momento hizo referencia al alto número de pérdidas que, según Kiev y observadores internacionales, están sufriendo las tropas rusas.

Hizo alusión también al ataque con misiles del lunes contra un centro comercial de la ciudad ucraniana de Kremenchuk, calificado por el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, de «acción terrorista» y que causó una veintena de muertos y más de medio centenar de heridos. «No fue un ataque terrorista (...) lo hemos dicho muchas veces, lo hemos demostrado, se puede ver en las grabaciones de los drones cuando colocan armas, sistemas antiaéreos, artillería, equipo pesado en general en áreas residenciales».

«Nuestro ejército no bombardea infraestructuras civiles. Tenemos toda la capacidad de saber qué hay en cada lugar» aseguró.