Usmánov está acusado de fraude fiscal y la violación de las sanciones dictadas contra Rusia. / Marie-Lan Nguyen

La Policía alemana registra las villas de un destacado oligarca ruso

Alischer Usmánov está considerado como uno de los más estrechos colaboradores de Vladímir Putin

JUAN CARLOS BARRENA CORRESPONSAL. BERLÍN

Fiscales y policías alemanes han procedido este miércoless al registro de las propiedades del oligarca ruso-uzbeco Alischer Usmánov en este país como sospechoso de fraude fiscal y la violación de las sanciones dictadas contra Rusia por Occidente tras la invasión de Ucrania.

Más de 250 funcionarios judiciales y de la Oficina Federal de Investigación Criminal (BKA) procedieron desde primeras horas del día al registro e incautación de documentación en veinticuatro objetos inmobiliarios en los estados federados de Baviera, Baden-Württemberg, Hamburgo y Schleswig-Holstein.

Muy cercano al presidente ruso, Vladímir Putin, y figurante en la lista de ciudadanos rusos sancionados por la Unión Europea por la guerra en Ucrania, Usmanov es investigado por eludir el pago de impuestos en Alemania, pese a residir regularmente en este país desde 2014, habitualmente en una lujosa villa en la localidad bávara de Rottach-Egern, junto al lago Tegernsee y cerca de Múnich, donde habitan numerosos multimillonarios de todo el mundo.

La Fiscalía Múnich II ha informado de que la redada está dirigida contra un ciudadano ruso y cuatro personas más. El rotativo 'Bild' revela que las tres residencias del oligarca en Alemania, por un valor superior a los 21 millones de euros, son custodiadas por un servicio de vigilancia privado con guardias de seguridad armados. Al parecer esos guardias son pagados con fondos de las cuentas de Usmánov en Alemania, pese a que las autoridades germanas han ordenado congelarlas por las sanciones.

Además se le acusa, junto a los otros cuatro sospechosos, de colaboración en la violación de las sanciones dictadas contra Rusia. 'Spiegel Online' destaca que han sido registradas las tres residencias que figuran a nombre de Usmánov en Rottach-Egern. Añade que las autoridades fiscales le acusan de defraudar entre 2014 y 2022 no menos de 555 millones de euros por el impago del IRPF y otros impuestos. Es igualmente sospechoso de lavado de dinero y de atentar contra la legislación sobre exportaciones de Alemania.

Propiedades intervenidas

Usmánov huyó en marzo, poco después del comienzo de la invasión de Ucrania por Rusia, desde Baviera a Uzbekistán. Sus propiedades en la Unión Europea, tres villas y un yate de lujo, entre otras cosas, fueron intervenidas por apoyar el régimen de Putin. Su residencia de lujo en Baviera sigue siendo propiedad del oligarca, pero no puede alquilarla o venderla.

Nacido en 1953 en Chust, en el actual Uzbekistán, su fortuna se calcula que alcanza los 14.000 millones de dólares. Posee consorcios metalúrgicos y siderúrgicos, así como participaciones en empresas de telecomunicaciones e internet. También contaba con una alta participación en el club inglés de fútbol Arsenal.

Usmánov fue incluido en la lista de ciudadanos rusos sancionados por la UE poco después de iniciarse la invasión de Ucrania. Las autoridades de Bruselas le consideran un «oligarca especialmente favorecido por Putin» y pertenece a un círculo de hombres de negocios rusos a los que «se ha confiado la administración de flujos financieros», función en la que ha servido de «hombre de paja» a Putin. Usmanov niega naturalmente todas esas acusaciones.

Coincidiendo con el registro, el yate de lujo 'Dilbar', registrado al parecer a nombre de una hermana de Usmanov e incautado por las autoridades alemanas tras el comienzo de la guerra de Ucrania, ha sido trasladado durante la pasada noche desde el puerto de Hamburgo al de Bremen por los astilleros donde se encontraba realizando una revisión en el momento de su intervención.

Construido por los astilleros germanos Lürssen por unos 600 millones de dólares, el 'Dibar' tiene una eslora de 156 metros, con piscina de 25 metros y dos helipuertos. Con 15.500 toneladas de registro bruto está considerado el mayor yate del mundo. El traslado, realizado a motor parado y con la ayuda de remolcadores, se llevó a cabo por razones técnicas, ya que el yate ocupaba un muelle que los astilleros necesitan para su labor con otros navíos. La BKA destacó que, desde su incautación por las autoridades alemanas en base a las sanciones contra Rusia, el lujoso barco «no puede ser vendido, alquilado o hipotecado».