El presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Olaf Scholz, han mantenido este miércoles un encuentro en el Palacio del Elíseo, París. / EP

Macron y Scholz tratan de arrancar el gripado motor francoalemán de la UE

Fuentes del Elíseo afirman que los mandatarios han mantenido un encuentro «muy constructivo» y que han decidido poner en marcha grupos de trabajo en materia de energía, defensa e innovación

BEATRIZ JUEZ París

El presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Olaf Scholz, intentaron este miércoles en París volver a arrancar el motor francoalemán de la Unión Europea, gripado por las divergencias de fondo entre los dos países vecinos en materia de defensa y de política energética. El tándem francoalemán, considerado el motor de la Unión Europea, pasa por un mal momento, diez meses después de la llegada de Scholz a la Cancillería y en plena guerra de Ucrania y de crisis energética en Europa.

París y Berlín aplazaron el Consejo de ministros francoalemán, que estaba previsto que se celebrara hoy el castillo de Fontainebleau, al sureste de París. Oficialmente el Elíseo y la Cancillería alegaron problemas de agenda de los ministros y que necesitan más tiempo para ponerse de acuerdo sobre los dosieres de defensa y energía.

Sin declaraciones

Macron finalmente recibió hoy a Scholz en París para un almuerzo de trabajo. Frente a las cámaras, todos fueron sonrisas y apretones de mano, aunque entre los dos mandatarios hay poca química. No hicieron declaraciones a la prensa, como suele ser lo habitual en estos encuentros bilaterales. Fuentes del Elíseo se limitaron a señalar que Macron y Scholz mantuvieron un encuentro «muy constructivo» y que decidieron poner en marcha grupos de trabajo en materia de energía, defensa e innovación.

Scholz calificó en Twitter la conversación con Macron de «buena e importante» y explicó que hablaron del «aprovisionamiento energético europeo, el alza de precios y proyectos de armamento comunes». «Francia y Alemania se mantienen muy próximos y superan los desafíos juntos», tuiteó el canciller, tratando de quitar hierro al hecho de que el motor francoalemán siga averiado.