Macron se fotografía en el Congreso de Alcaldes, en París. / EFE

La Justicia gala investiga las cuentas de las dos campañas presidenciales de Macron

Los procedimientos se abrieron por un informe del Senado sobre la influencia creciente de consultoras privadas en políticas públicas

BEATRIZ JUEZ París

El presidente francés, Emmanuel Macron, se mostró este viernes tranquilo, después de que ayer saliera a la luz que la Justicia ha abierto dos procedimientos sobre posibles irregularidades en las cuentas de campaña para las elecciones presidenciales de 2017 y 2022 y las condiciones de intervención de consultoras privadas en ellas. En las dos ocasiones, Macron ganó los comicios frente a la ultraderechista Marine Le Pen.

El mandatario aseguró que se enteró por la prensa de la noticia. «Yo solo he visto el comunicado (de la Fiscalía Nacional Financiera). No sé nada, nadie me ha escrito, nadie me ha llamado», dijo Macron. El jefe de Estado galo consideró que es «normal que la Justicia haga su trabajo», después haber recibido varias denuncias de asociaciones y cargos electos.

«Las cuentas de 2017 ya han sido examinadas, reexaminadas y reexaminadas. No se les escapa que, a veces, puede haber problemas en las cuentas de campaña, pero las mías han sido examinadas, como las de todos los candidatos de 2017», recordó cuando le preguntaron por el 'caso McKinsey'. En cuanto a las cuentas de 2022, el presidente explicó que están actualmente siendo analizadas por las autoridades competentes, como las del resto de candidatos.

Macron, que goza de inmunidad presidencial durante su mandato, confió en que «se haga la luz sobre este asunto». «No temo nada. Creo que en el corazón de la investigación no está vuestro servidor», dijo Macron, que lamentó que algunos quieran «politizar» el asunto.

Ni su nombre ni el de su partido aparecen en el comunicado de prensa que publicó ayer la Fiscalía Nacional Financiera, que habla en general de una investigación de las campañas presidenciales de 2017 y 2022 y sobre el papel de las consultoras privadas. Pero, según la prensa gala, Macron está en el punto de mira de la Justicia por este asunto. Los jueces de instrucción investigan las relaciones del presidente y su entorno con consultoras privadas, especialmente con la estadounidense McKinsey.

La Fiscalía Nacional Financiera (PNF) anunció el jueves que el pasado octubre abrió un primer procedimiento judicial sobre posibles irregularidades en las cuentas electorales de las campañas electorales de 2017 y 2022 y la implicación de consultoras privadas en ellas. La segunda investigación judicial es por «favoritismo y encubrimiento de favoritismo», precisó la PNF.

Gasto doblado

Estos dos procedimientos judiciales se abrieron tras la publicación de un informe de la comisión de investigación del Senado sobre la influencia creciente de consultoras privadas en políticas públicas y a raíz de las denuncias presentadas por ello por cargos electos, asociaciones, sindicatos y particulares. Según el escrito, el gasto de los ministerios en consultoras privadas se había más que doblado, pasando de 379 millones de euros en 2018 a 894 en 2021.

En marzo pasado, la Fiscalía ya había abierto una investigación preliminar por «blanqueo agravado de fraude fiscal» contra la consultora estadounidense McKinsey y su filial en Francia, sospechosa de no haber pagado impuestos durante diez años (entre 2011 y 2020) gracias a la «optimación fiscal». La consultora norteamericana asegura que ellos cumplieron las normas. La oposición había pedido que se abriera una investigación sobre el supuesto favoritismo del que se habría beneficiado McKinsey por parte de Macron y su entorno.

El diario 'Le Monde' reveló en febrero de 2021 que existían numerosos lazos entre el presidente y la consultora. Varios empleados o exempleados de esa empresa trabajaron para la primera campaña electoral de Macron en 2017. Tras su victoria electoral, algunos de ellos pasaron a ocupar puestos de responsabilidad en su partido o en gabinetes ministeriales.

La prensa y la oposición también se preguntan si Macron favoreció a McKinsey a la hora de atribuirle contratos durante su primer mandato. La consultora estadounidense asesoró, por ejemplo, al Gobierno sobre la vacunación anti-covid.