Mariúpol, donde pueden haber fallecido hasta 25.000 personas, ha sido una de las ciudades más castigadas desde el inicio de la guerra. En la imagen, evacuación de una mujer tras un ataque al centro de maternidad de la localidad / Evgeniy Maloletka

Ucrania denuncia otra fosa con 100 muertos en Mariúpol

Los cuerpos han sido hallados bajo los escombros de un edificio destruido por los bombardeos y podrían llevar allí desde febrero

RAFAEL M. MAÑUECO

Las autoridades ucranianas denunciaron este viernes el hallazgo de otra fosa común con más de cien cadáveres en la ciudad portuaria de Mariúpol, en la región ucraniana de Donetsk. El enterramiento se encuentra en el número 53 de la calle Kiévskaya cubierto de escombros, lo que indicaría que los cuerpos fueron primero inhumados en algún momento en el patio del edificio y después los bombardeos debieron destruir el propio inmueble.

Ante el devastador asedio de las tropas rusas, hasta ser ocupada completamente, los habitantes de la ciudad se vieron obligados a enterrar a los muertos en los patios de las casas, en parques o en cualquier lugar a mano. Según el teniente de alcalde de Mariúpol, Petro Andriushenko, los cuerpos hallados ayer estaban allí desde finales de febrero. «Los ocupantes están levantando los escombros cercanos, pero no se habla de volver a enterrarlos. De hecho, la gente sigue viviendo en sótanos. La exhumación se detuvo», dijo Andriushenko.

Según sus palabras, «las autoridades de ocupación estaban tan obsesionadas con la creación de una imagen de la reconstrucción de la ciudad que han decidido no volver a enterrarlos». «Las tumbas callejeras temporales se están convirtiendo gradualmente en permanentes», señaló el responsable municipal.

Según Amnistía Internacional, en marzo las tropas rusas sabían de la presencia de civiles en los sótanos del Teatro Dramático de Mariúpol y los atacaron deliberadamente. Había allí cientos de personas tratando de protegerse de las bombas.

La primera fosa común encontrada en el área, con varios miles de cuerpos, fue en abril gracias a las imágenes obtenidas por satélite en el pueblo de Mangush, situado a 20 kilómetros de Mariúpol. Se calcula que podría haber en ella entre 3.000 y 9.000 cadáveres. Después se han ido hallando otros muchos enterramientos masivos por todo el municipio y sus alrededores.

Mariúpol estima que en todo su término geográfico ha habido más de 25.000 muertos desde el comienzo de la invasión el pasado 24 de febrero. La ofensiva contra Mariúpol comenzó al día siguiente y quedó ya sitiada el 1 de marzo. Los combates y continuos bombardeos se prolongaron por espacio de dos meses en el centro del casco urbano, pero después continuaron en la acería Azovstal hasta que sus defensores se rindieron a finales de mayo.

Ejercicio de desmoralización

Rusia afirma estar apuntando a sitios e infraestructuras militares. Pero en realidad, a menudo afecta áreas civiles, como bloques de apartamentos. Para muchos expertos en análisis militar esto parece deliberado, un intento diseñado para quebrantar la moral del país. Pero a menudo puede tener el efecto contrario y también fortalecer la determinación occidental. Y si Rusia realmente no tuvo la intención de matar civiles, sugiere que sus armas a menudo son inexactas.

La realidad es que los ataques con misiles de largo alcance de Rusia muestran tanto una debilidad como una fortaleza. La mayoría de estos ataques tienen que llevarse a cabo fuera del espacio aéreo ucraniano. Rusia aún no tiene el control de los cielos. Eso también significa que no puede llevar a cabo vuelos de vigilancia y reconocimiento sobre el país para recopilar inteligencia. El Kremlin no ha ocultado que está tratando de atacar las líneas de suministro militar desde el oeste. Pero hay poca evidencia de que haya tenido mucho éxito: las armas están llegando a los ucranianos desde el extranjero.