Una cosechadora descarga trigo en un camión en la región de Kiev. / EFE

La comunidad internacional insta a Rusia a restablecer las exportaciones de grano desde Ucrania

La ONU y Turquía inician negociaciones con Moscú para que retome el acuerdo que rompió el sábado tras el ataque a su flota en Sebastopol

IVIA UGALDE

La comunidad internacional ha cerrado filas con un llamamiento a Rusia para que retorne de inmediato al acuerdo que hasta el sábado permitía la exportación de cereales desde puertos ucranianos. La ruptura del pacto, como represalia de Moscú tras el ataque sufrido por su flota en la base de Sebastopol, impidió la pasada jornada que un buque cargado de grano pudiera poner rumbo a Etiopía. Conscientes de la grave crisis alimentaria que desatará la decisión del Kremlin, sobre todo en los países más desfavorecidos, la ONU y Turquía emprendieron este domingo negociaciones para buscar una salida.

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, que debía partir a Argelia para participar en la cumbre de la Liga Árabe, ha decidido posponer el viaje para concentrar sus esfuerzos en desatascar el acuerdo con el régimen de Vladímir Putin. El portavoz del máximo responsable del organismo internacional, Stéphane Dujarric, señaló este domingo en un comunicado que Guterres está «profundamente preocupado» por la situación y está manteniendo «intensos contactos» para garantizar el retorno ruso al pacto suscrito en julio entre Kiev y Moscú con la mediación de Turquía y la ONU.

Dujarric señaló además que el mismo compromiso también busca «la renovación y plena implementación de la iniciativa para facilitar las exportaciones de alimentos y fertilizantes de Ucrania, así como la eliminación de los obstáculos vigentes a las exportaciones de alimentos y fertilizantes rusos».

Las autoridades de Ankara han emprendido igualmente una ofensiva diplomática, según confirmó en Twitter el ministro de Defensa turco, Hulusi Akar. «Las crisis se pueden resolver con buena voluntad y diálogo», añadió. Asimismo, una fuente del Gobierno , bajo condición de anonimato, confirmó a Bloomberg que las conversaciones con las partes implicadas está previsto que prosigan este lunes. «Hay motivos para el optimismo», deslizó.

Entretanto, el Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, afirmó este domingo que él y Guterres habían hablado sobre la coordinación de acciones para mantener el flujo de exportaciones desde Ucrania y urgió a Rusia a dar marcha atrás a su decisión.

En la misma línea que el jefe de la diplomacia europea se posicionó el Gobierno español. El ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, José Manuel Albares, instó al régimen de Vladímir Putin a «revertir su decisión» de abandonar el acuerdo, que «es necesario para garantizar la alimentación de miles de personas en mundo». El titular de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, calificó, por su parte de «lamentable» la decisión de Moscú y acusó al país de «querer mantener abierto el frente de la guerra alimentaria» y «provocar hambre e inseguridad en los países menos desarrollados».

Lanzamientos desde Odesa

El Ministerio de Defensa ruso publicó, por su parte, un análisis de los restos de los drones que atacaron en la víspera el puerto crimeo de Sebastopol, cuyos resultados ratificaron las conclusiones iniciales de Moscú: fueron lanzados desde territorio controlado por Kiev, bajo la supervisión de militares británicos y contenían componentes de fabricación canadiense.

El Gobierno ruso explicó en su nota que los dronespartieron de «la región de Odesa» e hicieron además «parte de su trayecto a lo largo del corredor de exportación de grano». Además, añaden que al parecer el lanzamiento se hizo «desde un barco civil que transportaba productos agrícolas desde puertos ucranianos».