Cinta de barrera policial en la escena del crimen. / Efe

Cadena perpetua para un cazador furtivo por matar a dos policías en Alemania

La fiscalía encargada del caso calificó el doble crimen de «ejecución»

JUAN CARLOS BARRENA Corresponsal. Berlín

Un cazador de 39 años de edad ha sido condenado este miércoles a cadena perpetua por el asesinato de dos policías que habían descubierto caza furtiva en su vehículo. La sentencia de la Audiencia de Kaiserslautern, que no es firme y puede ser recurrida, recoge la extrema gravedad del caso y establece prisión permanente no revisable antes de 20 años, que en crímenes de este tipo conduce generalmente al ingreso de por vida del condenado en una cárcel de alta seguridad. El fiscal superior ha subrayado que el asesinato de los dos agentes fue prácticamente «una ejecución».

El tribunal ha declarado probado que Andreas S. mató a un policía de 29 años y su compañera de patrulla, de 24, cuando estos realizaban un control de tráfico en la madrugada del pasado 31 de enero, en campo abierto y cerca de la pequeña localidad de Kusel, en el occidental estado federado de Renania-Palatinado. Poco después de que los agentes detuvieran su vehículo y descubrieran en su interior varias piezas de caza mayor capturadas de manera furtiva esa misma noche en la región, el procesado mató con sus armas de caza a los agentes.

Según la reconstrucción de los hechos, Andreas S. disparó a bocajarro con una escopeta de cartuchos contra la joven policía, que estaba finalizando su fase de instrucción, y seguidamente con un rifle contra su colega. Seguidamente empezó a registrar a la agente para hacer desaparecer posibles anotaciones que podrían conducir a su identificación y al comprobar que aún vivía, la remató de un disparo. Según los fiscales, el asesino cometió el doble crimen para encubrir su caza furtiva, pero también por codicia, ya que el hombre temía no poder vender en su carnicería las piezas abatidas si estas le eran incautadas.

En el vehículo que conducía se encontraban al parecer un total de 22 corzos y ciervos que acababa de cazar ilegalmente. Otro hombre que le acompañaba, Florian V. y de 33 años de edad, fue declarado inocente. Aunque sí participó en la caza furtiva, no tuvo al parecer nada que ver con el asesinato de los agentes y colaboró decisivamente a la hora de esclarecer el caso al hacer una amplia declaración de lo sucedido. Los abogados del principal acusado habían rechazado los cargos de asesinato y argumentado que se trataba de un caso de «lesiones graves con consecuencia de muerte«.

Andreas S. afirmó además durante el juicio que había matado al agente de 29 años en defensa propia y acusó a su compañero de ser el asesino de la joven policía. Su acompañante fue investigado inicialmente bajo los cargos de asesinato, pero las pesquisas realizadas determinaron que todos los disparos fueron realizados por el principal procesado. El asesinato de los dos agentes causó en su momento una gran conmoción en Alemania y abrió un debate sobre la seguridad de los policías cuando se encuentran de servicio.

En algunos foros de internet el doble crimen fue incluso celebrado por algunas personas. Eso condujo a que la Oficina de Investigación Criminal de Renania-Palatinado abriera el grupo de trabajo 'Hate Speech' (Discurso de odio), que en pocos días identificó unos 400 casos de mensajes de odio contra los agentes del orden. Varias personas se encuentran actualmente procesadas por esos mensajes. Un hombre de 55 años de edad que había hecho un llamamiento a matar policías por la espalda ha sido condenado, entre tanto, a una pena de 20 meses de cárcel.