La UE aprueba un tope de 57 euros al petróleo ruso

El bloque creará un mecanismo corrector para que ese precio máximo se sitúe siempre un 5% por debajo del precio del mercado

OLATZ HERNÁNDEZ Bruselas

Los Veintisiete cerraron esta tarde un acuerdo para fijar un tope de 60 dólares -57 euros- al petróleo ruso importado por mar. Esta medida se alinea con la adoptada por el G7 para establecer un precio máximo de entre 65 y 70 dólares (entre 62 y 67 euros) al crudo de Moscú, en el marco de la invasión rusa en Ucrania, y se espera que entre en vigor este mismo fin de semana.

Además de un tope a nivel europeo, el bloque creará un mecanismo corrector para que ese precio máximo se sitúe siempre un 5% por debajo del precio del mercado. La herramienta se revisará cada dos meses y fuentes diplomáticas confían en que «logrará asfixiar a la economía rusa», debido al previsible aumento del precio del petróleo en los próximos meses.

La negociación entre los Estados miembro culminó a tan solo tres días de que entre en vigor el embargo europeo a la compra de petróleo de Moscú. Con todo, quedará fuera de este veto parte del crudo que llega por oleoducto al continente, debido a la gran dependencia de Hungría, Eslovaquia y República Checa y a las dificultades de estos países para sustituir este suministro.

Polonia pide mano dura

Durante las discusiones, Polonia y los países bálticos mantuvieron la posición más dura dentro del bloque comunitario, reclamando un precio máximo de 30 dólares (28,5 euros), muy por debajo de la propuesta planteada inicialmente por la Comisión Europea. Otros, como Grecia, Chipre y Malta, cedieron finalmente al tope que también marcaba el G7, a cambio de un mecanismo de compensación para poder abastecer de petróleo a su sector de transporte marítimo.

La medida deberá adoptarse ahora a través de un procedimiento escrito del Consejo Europeo, sin la necesidad de una reunión de embajadores. El tope entrará en vigor con su publicación en el Diario Oficial de la UE, lo que podría ocurrir este mismo fin de semana.

La UE avanza así en su política de sanciones económicas a Rusia como represalia a la agresión militar contra Ucrania. Con todo, la novena ronda de sanciones continúa atascada en la fase técnica de negociaciones y el bloque parece haber frenado su intención de aplicar nuevos castigos energéticos a Moscú. Fuentes oficiales europeas señalan que este retraso se debe a los esfuerzos de la UE para minimizar los efectos negativos de los castigos al Kremlin. Las medidas deben estar «muy dirigidas y afinadas», insisten.