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Una vista de las vías vacías en una estación de Berlín este lunes por la huelga. Reuters

Alemania, paralizada por la huelga en aeropuertos, puertos y ferrocarriles

Los sindicatos de servicios y transportes muestran músculo para presionar en la negociación de los convenios

Juan Carlos Barrena

Lunes, 27 de marzo 2023, 07:19

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Alemania amaneció este lunes con aeropuertos, puertos y ferrocarriles paralizados. En una demostración de fuerza sin precedentes, los sindicatos de servicios Ver.di y de ferrocarril y transportes EVG unieron fuerzas y movilizaron desde la medianoche y por 24 horas a 350.000 trabajadores en todo el país para causar el colapso en la mayor parte del transporte de pasajeros y mercancías. La compañía Deutsche Bahn ha suspendido todos sus trenes de largo recorrido y regionales a nivel nacional, pero también los de cercanías y urbanos en una buena parte del país.

A ellos hay que añadir el paro total de los transportes de cercanías –autobuses, metros, tranvías y transbordadores- en siete estados federados, entre ellos algunos de los más poblados como Renania del Norte-Westfalia, Baden-Württemberg o Baviera. Paros que han hecho aumentar apreciablemente el tráfico por carretera. También se encuentran paralizados la gran mayoría de los aeropuertos germanos, entre ellos los nudos aéreos de Fráncfort y Múnich, pero no el de Berlín, aunque su tráfico se verá reducido a la mínima expresión al perder sus enlaces con las dos grandes bases de la compañía alemana Lufthansa.

En el aeropuerto de Múnich, la huelga se inició ya el domingo con la suspensión de todos los vuelos regulares. El paro laboral se extiende igualmente a los puertos marítimos y fluviales, donde para el personal responsable de la logística y, entre otros, los operarios de las esclusas en el estratégico tráfico de mercancías por ríos y canales. Las empresas de mantenimiento de las autopistas también participan en los paros. «La disposición a la huelga es muy alta y la ira de los trabajadores, ante la falta de ofertas de la patronal, enorme», declaró esta mañana Kristian Loroch, miembro de la directiva negociadora de convenios del sindicato EVG.

A lo largo de la jornada hay convocados en toda Alemania más de 50 actos sindicales. EVG negocia actualmente el convenio para los empleados de Deutsche Bahn y otras 50 pequeñas compañías ferroviarias que operan en Alemania. Exige para los próximos 12 meses y ante la galopante inflación aumentos salariales del 12% o al menos 650 euros mensuales más para cada trabajadores. Ver.di inicia este lunes la tercera ronda negociadora para unos 2,5 millones de empleados de los servicios públicos y exige una subida del 10,5% de los salarios o como mínimo 500 euros al mes para sus representados.

Ver.di lleva semanas convocando huelgas puntuales en toda Alemania para presionar a las autoridades locales y lograr un nuevo convenio con incrementos apreciables de los emolumentos. Paros que han afectado hasta ahora al personal de guarderías, administraciones municipales y comunales, transportes públicos de cercanías o servicios de recogida de basura y limpieza urbana, pero también al personal de tierra y de seguridad en los aeropuertos, en los que ya ha habido en el último mes paros y la suspensión del tráfico aéreo. Ver.di y EVG quieren con sus movilizaciones coordinadas aumentar su presión en las rondas negociadoras de sus convenios colectivos.

Subida de precios

«Con el paro en el sector de transportes queremos dejar una vez más muy claro a la patronal que los trabajadores respaldan nuestras demandas», afirmó Frank Werneke, presidente del poderoso sindicato Ver.di. En cuanto a las críticas de que la huelga grava las negociaciones, Werneke subrayó que «los empleados de los servicios públicos, pero también la clase media alemana, consideran que son una gran carga la enorme subida de precios de la electricidad, el gas y los alimentos». Martin Burkert, presidente de EVG, acusó a Deutsche Bahn a su vez de no haber presentado hasta ahora una oferta aceptable para negociar el convenio para el personal de ferrocarril.

«Lo que han puesto hasta ahora sobre la mesa es ridículo», dijo Burkert, quien acusó a la patronal del sector de plantear «contraexigencias asociales» como recortes en los días de vacaciones. El jefe del sindicato alemán de transportes y ferrocarril advirtió además de que no descarta convocar huelgas de advertencia «durante las vacaciones de Semana Santa» y que esas movilizaciones dependen de que «la ejecutiva ferroviaria presente de una vez por todas una oferta digna».

Ante los paros, la Federación Alemana de Municipios y Mancomunidades (DStGB) advirtió de una sobrecarga financiera de los ayuntamientos, de los que muchos no pueden cumplir por falta de medios con las reclamaciones salariales de sus empleados, y advirtió de que nuevas cargas económicas revertirán negativamente en los ciudadanos. «Como todo se encarece, muchos municipios se verán obligados a subir, por ejemplo, sus tasas para la recogida de basuras, la entrada a las piscinas públicas o el IBI», dijo el jefe de DStGB, Gerd Landsberg.

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