Partidarios del Brexit protestan en Belfast contra la modificación del Protocolo. / ANDY RAIN/efe

Alemania e Irlanda se unen en su condena al plan británico para Irlanda del Norte

Urgen a Johnson a abandonar la vía unilateral y consensuar con la UE la reforma del Protocolo del Brexit

LOURDES GÓMEZ LONDRES

Los gobiernos de Alemania e Irlanda critican el «unilateralismo» urdido por el Ejecutivo de Boris Johnson para solventar las dificultades de la implementación del acuerdo del Brexit para Irlanda del Norte en estos «momentos difíciles en que Rusia está enzarzada en una guerra despiadada en Ucrania». «La Unión Europea y el Reino Unido deben mantenerse unidos, como socios con valores compartidos y un compromiso para defender y respetar el orden internacional basado en las reglas«, declaran en un comunicado conjunto los titulares de Exteriores de ambos países, la germana Annalena Baerbock y el irlandés Simon Coveney.

Los cancilleres reprochan la falta de buena fe del Gobierno de Londres en sus negociaciones con la UE y advierten de que «no hay justificación legal ni política para romper unilateralmente un acuerdo internacional firmado hace dos años«. Se refieren a la tramitación en el Parlamento de Westminster de un proyecto de ley que, en su enunciado actual, elimina secciones del acordado Protocolo norirlandés y da carta blanca a los ministros para alterar otros mecanismos en el futuro.

El texto legislativo se aprobó en segunda lectura, la semana pasada, con una mayoría limitada a 74 votos, incluidos los escaños unionistas. Más de 70 conservadores - a anterior primera ministra Theresa May y exministros de Irlanda del Norte, entre ellos- se abstuvieron después de criticar con dureza el plan de Johnson.

Rectificar fallos

En su intervención conjunta, que publicó el dominical 'The Observer', Baerbock y Coveney hacen hincapié en las propuestas de la UE para rectificar fallos técnicos y obstáculos burocráticos detectados en la implementación del Protocolo. «Seguimos dispuestos a ser flexibles y creativos», escriben, antes de urgir a Londres a «retroceder del enfoque unilateral y demostrar el mismo pragmatismo y disposición para el compromiso» que la UE.

Liz Truss, ministra de Exteriores con responsabilidad sobre el Brexit, justificó el proyecto de ley como una acción «necesaria», que infringiría el tratado del Brexit pero protegería el anterior Acuerdo de Viernes Santo, motor del fin del terrorismo en la isla. El Gobierno conservador coincide con el liderazgo unionista en que el Protocolo rompe con el principio de consenso sellado en los pactos de paz e incorpora trabas en las relaciones Este-Oeste, es decir, entre Irlanda del Norte y el resto del Reino Unido. El Brexit ha creado una aduana comercial en el mar de Irlanda.

Baerbock y Coveney sostienen, en cambio, que «respeta completamente el espíritu y la letra del Acuerdo de Viernes Santo» y observan que 52 de los 90 miembros del Parlamento de Belfast elegidos en mayo «apoyan el Protocolo». El Partido Unionista Democrático (DUP), principal fuerza protestante en la provincia, amenaza con boicotear la formación del autogobierno mientras no se deroguen los compromisos aceptados por Londres para salir de la UE.