Alemania acoge este año la cifra récord de 1,2 millones de refugiados

Ayuntamientos y regiones se encuentran desbordados ante la nueva avalancha

JUAN CARLOS BARRENA

Alemania recibirá este año 1,2 millones de refugiados, unos 300.000 refugiados más que en 2015, cuando este país registró la entrada de 890.000 peticionarios de asilo que llegaron por la llamada ruta de los Balcanes, después de que la entonces canciller federal, Angela Merkel, abriera sus fronteras. Más de un millón son ucranianos que han huido de su país por la guerra tras la invasión por parte de Rusia, según informa el dominical Welt am Sonntag en base a fuentes del ministerio federal de Interior. Las autoridades alemanas conceden automática y rápidamente el permiso de residencia y trabajo sin trabas administrativas a todos los ciudadanos ucranianos que piden refugio. Pero, además de la llegada en pocos meses de ese enorme contingente, se está registrando un preocupante aumento de solicitudes de asilo por parte de personas procedentes de otros países como Siria, Irak, Afganistán y Turquía.

Hospedar y alimentar a esa cifra inédita de refugiados se convertido en un problema para los estados federados y sus municipios, responsables acogerles, buscarles vivienda y abonar las ayudas económicas. Pero también de educar a quienes se encuentran en edad escolar. Según anunció esta semana la Conferencia de Ministros de Educación de los 16 estados federados, este curso escolar se han matriculado en las escuelas y colegios repartidos por toda Alemania más de 200.000 niños y adolescentes ucranianos, todo un reto para las autoridades educativas. Este país tiene unos once millones de colegiales y ese repentino aumento, en el espacio de pocos meses, de niños y jóvenes que son escolarizados desborda en muchos casos a los centros y claustros de educadores que deben atenderles.

«En los estados federados y los ayuntamientos nos encontramos al límite», señala en el dominical el ministro de Interior de Sajonia, el cristianodemócrata Armin Schuster, quien advierte de que las capacidades de acogida de refugiados se agotan. Su colega bávaro, el socialcristiano Joachim Herrmann, destaca a su vez que «Alemania se encuentra de nuevo al límite de sus posibilidades de acogida. Se escuchan peticiones de ayuda desde todos los lugares del país». Los dos políticos conservadores respaldan la decisión del gobierno federal de amparar a quienes huyen de la guerra en Ucrania, pero acusan al tripartito de socialdemócratas, verdes y liberales de ignorar las demandas de ayuda de las regiones y ayuntamientos. Ambos consideran además que resulta más preocupante aún el fuerte incremento en la entrada de peticionarios de asilo de otras regiones del mundo.

En ese sentido, Herrmann acusa a Berlín de «actuar erróneamente» en esta situación y facilitar la llegada de personas sin derecho de acogida. Además critica la decisión de la ministra federal de Interior, la socialdemócrata Nancy Faeser, de acoger todos los meses de manera suplementaria un millar de refugiados afganos. «El nuevo aumento de las ayudas sociales» no hace sino incrementar la motivación para desplazarse a Alemania, afirma Herrmann en Welt am Sonntag, donde denuncia que «estamos viviendo un aumento masivo de la migración ilegal». Excluyendo la excepcional acogida de ucranianos, gobierno y oposición alemanes tienen pactado un límite de admisión anual de dos centenares de miles de peticionarios de asilo. «Este año vamos a rebasar los 200.000 y esa es exactamente la cifra máxima superior que se definió en la pasada legislatura», subraya a su vez Schuster. Funcionarios de extranjería han confirmado que muchos lugares carecen ya de capacidades de acogida y buscan ayuda desesperadamente.

Ante esas demandas, un portavoz del gobierno que preside el canciller federal, el socialdemócrata Olaf Scholz, señaló que este año se han concedido ya a regiones y ayuntamientos ayudas por valor de 3.500 millones de euros para el área de refugiados y migración y que el año próximo están presupuestados 2.750 millones más para esos fines. «Acoger y atender, en parte en condiciones difíciles, a los refugiados supone un enorme esfuerzo humanitario en todos los niveles estatales», destacó el portavoz. Además de esas subvenciones, el gobierno federal ha puesto a disposición de las autoridades locales más de 300 objetos inmobiliarios, con una capacidad para más de 67.000 personas, para alojar a los refugiados.