Estados Unidos, de tiroteo en tiroteo

04/08/2019

Al menos 10 personas murieron, incluido el atacante, y 16 resultaron heridas en el tiroteo registrado este fin de semana en la ciudad de Dayton (Ohio), a pocas horas del que tuvo lugar en El Paso (Texas)

El tirador «ha muerto. Hay otros 9 fallecidos también. Al menos otras 16 personas fueron (trasladadas) a hospitales del área con lesiones», informó el Departamento de Policía de Dayton en su cuenta de Twitter.

El tiroteo, que comenzó a la 1.00 hora local (5.00 GMT), ocurrió en las proximidades del bar Ned Peppers, al oeste del centro de Dayton, hasta donde se desplazaron numerosos agentes de policía y ambulancias, según testigos citados por medios locales.

En una comparecencia en el lugar de los hechos, el asistente del jefe de policía Matt Carper dijo que varios agentes llegaron casi inmediatamente y abatieron al atacante.

«Nuestra gente está muy bien entrenada para una situación como esta», dijo, antes de añadir que fue un hecho «muy afortunado que los oficiales estuvieran muy cerca», según recogieron medios locales.

Carper explicó que estaban intentado identificar al sospechoso, que usó un arma larga, además de las causas que motivaron el ataque.

También dijo que, hasta donde sabe la Policía, sólo hay un sospechoso, aunque algunas fuentes habían informado previamente sobre la posibilidad de que hubiera un segundo tirador. En los vídeos difundidos en las redes sociales se puede ver a personas corriendo mientras se escuchan múltiples de disparos en las calles, así como al supuesto autor de los disparos en el suelo.

«Todo nuestro personal está a salvo y nuestros corazones están con todos los involucrados mientras recopilamos información», publicó el bar Ned Peppers en su cuenta de Instagram.

Este nuevo tiroteo se produjo solo horas después de otro en un centro comercial de El Paso (Texas), donde el sábado murieron al menos 20 personas y otras 26 resultaron heridas.

«Veinte inocentes perdieron su vida en El Paso y más de dos docenas más resultaron heridos», afirmó el gobernador de Texas, Greg Abbott, en rueda de prensa el sábado.

Según Greg Allen, inspector de policía de la ciudad, el sospechoso «es un hombre blanco de 21 años» que se entregó a las autoridades sin oponer resistencia y la investigación preliminar apunta «un vínculo con un delito de odio».

El pasado fin de semana se produjo otro tiroteo en un festival gastronómico en Gilroy (California), que dejó cuatro muertos.

Reacción internacional

Todos estos incidentes llevaron ayer al papa Francisco a expresar su cercanía espiritual con las víctimas y a rezar por las decenas de fallecidos que han provocado.

«Queridos hermanas y hermanas, estoy espiritualmente cercano a las víctimas de episodios de violencia que en estos días han ensangrentado Texas, California y Ohio, en Estados Unidos, contra personas inermes», dijo tras el rezo del Ángelus dominical.

Francisco animó a los cientos de fieles que le escuchaban desde la plaza de San Pedro a unirse a su oración «por todos los que han perdido la vida, los heridos y sus familiares», instó.

Por su parte, el presidente del Gobierno español en funciones, Pedro Sánchez, se mostró «consternado» por los «terribles ataques» en Texas y en Ohio. «Libertad y convivencia frente al odio y la violencia sinsentido que destroza vidas inocentes», ha señalado Sánchez en una publicación en su cuenta de Twitter. Ante estos ataques, Sánchez mostró su solidaridad con las familias de las víctimas.