El coronavirus destruirá 195 millones de empleos a tiempo completo

07/04/2020

Europa será la segunda zona más afectada nivel mundial, con una pérdida del 7,8% de las horas de trabajo, unos 12 millones de puestos, superando con creces los efectos de la última crisis económica, según advierte la OIT.

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La crisis del coronavirus pasará una fuerte factura al mercado laboral a nivel mundial. Hasta el punto de que se prevé que destruya el 6,7% de las horas de trabajo en el segundo trimestre de 2020, lo que equivale a perder a 195 millones de trabajadores a tiempo completo, según un informe publicado hoy por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Europa registrará una pérdida del 7,8% de las horas de trabajo, lo que equivale a unos 12 millones de trabajadores. Se trata del segundo mayor recorte a nivel mundial, solo superado por los Estados Árabes, que destruirán un 8,1%, el equivalente a 5 millones de trabajadores a tiempo completo. En Asia y el Pacífico se perderán el 7,2% de las horas, 125 millones de trabajadores a tiempo completo.

Por efecto de esta pandemia se prevén enormes pérdidas en los distintos grupos de ingresos, en particular en los países de ingresos medios altos (7% o 100 millones de trabajadores a tiempo completo). De esta forma, se supera con creces los efectos de la última gran crisis financiera surgida a raíz de la quiebra de Lehman Brothers en 2008.

Los sectores más expuestos al riesgo incluyen los servicios de hostelería y restauración, la industria manufacturera, el comercio minorista y las actividades empresariales y administrativas.

El posible aumento del desempleo mundial durante 2020 dependerá de manera considerable de la evolución futura y de las medidas políticas que serán adoptadas, pero existe «un riesgo elevado» de que para final de año la cifra será significativamente más alta que la previsión inicial de la OIT, que lo estimó en 25 millones de desempleados.

Más del 80% de los 3.300 millones de ocupados que hay a nivel mundial se están viendo afectados por cierres totales o parciales de su lugar de trabajo. «Los trabajadores y las empresas se enfrentan a una catástrofe, tanto en las economías desarrolladas como en las que están en desarrollo», sostuvo el director general de la OIT, Guy Ryder, quien advirtió que hay que «actuar con rapidez, decisión y coordinación», ya que «las medidas correctas y urgentes podrían hacer la diferencia entre la supervivencia y el colapso».

Según este nuevo estudio de la organización, 1.250 millones de personas están empleadas en los sectores considerados de correr un alto riesgo de «drásticos y devastadores» aumentos en los despidos y disminución de los salarios y horas de trabajo. Además, la OIT avisa de que muchas de eestas personas están empleadas en trabajos mal remunerados, de baja calificación, donde «una pérdida imprevista de ingreso tiene consecuencias devastadoras».

A nivel mundial, dos mil millones de personas trabajan en el sector informal (la mayoría en las economías emergentes y en desarrollo) y corren un riesgo especial. Por ello, el informe considera necesario adoptar medidas políticas integradas y a gran escala, centradas en cuatro pilares: apoyar a las empresas, al empleo y los ingresos; estimular la economía y los empleos; proteger a los trabajadores en el lugar de trabajo; y utilizar el diálogo social entre gobiernos, trabajadores y empleadores a fin de encontrar soluciones.

«Esta es la mayor prueba para la cooperación internacional en más de 75 años», afirmó Guy Ryder. «Si un país fracasa, entonces todos fracasamos. Debemos buscar soluciones que ayuden a todos los segmentos de nuestra sociedad global, en particular los más vulnerables y los que tienen menores posibilidades de valerse por sí mismos», abogó. A juicio de Ryder, las decisiones que se tomen afectarán directamente a la manera en que esta crisis evolucionará así como la vida de miles de millones de personas.