Trump realiza un discurso durante la Asoación Nacional del Rifle en Houston (Texas). / Reuters

Trump promete armar a los profesores y blindar los colegios si se vuelve a presentar

El expresidente de Estados Unidos advierte que emplearía más mano dura en su próximo mandato en caso de ganar las elecciones de 2024

MERCEDES GALLEGO Enviada especial. Houston (Texas)

Una vez más, Donald Trump, el maestro del populismo y la posverdad, se las arregló ayer para darle la vuelta a la tragedia, que parecía soplar en su contra, y utilizarla para atacar a los demócratas, fortalecer su imagen y exaltar a «los increíbles patriotas» que llenaban ayer el Centro de Convenciones George Brown de Houston (Texas). «¿Cuántas tragedias más harán falta para que (los demócratas) acepten dejar a un lado su agenda radical izquierdista (de limitar el acceso a las armas) y hacer lo que tienen que hacer?», preguntó desde el podium.

Allí la poderosa Asociación Nacional del Rifle (NRA), que apostó por él en 2016 con una inversión de 30 millones de dólares en su campaña, celebraba la primera convención nacional desde la pandemia, con el expresidente como plato fuerte del cartel.

«No sabíamos cómo iba a salir eso», dijo recordando el momento en que se fraguó esa alianza política, «pero te diré qué: a la NRA le ha ido muy bien». Y a Trump también. Los amantes de las armas, a los que ayer pidió que estén «preparados para levantarse y detener el mal en este país», se han convertido en su ejército personal. A ellos les va la mano dura, y Trump se la da. De hecho, ayer les prometió que si vuelve a la Casa Blanca impondrá «mano dura» contra el crimen «como nunca se haya visto», con mucha más policía y «juicios expeditos» que permitan «cortar la violencia de armas a la mitad». Al fin y al cabo, «es lo que siempre quise hacer la primera vez, ya no me sentiré obligado», dijo sin terminar la frase. ¿A respetar las leyes actuales y el estado de derecho?, parecía sugerir. «Vais a estar orgullosos de ser estadounidenses», les animó.

Por el contrario, su sucesor Joe Biden les hace sentirse avergonzados de algo que, «no ocurre en otros países con esta frecuencia», dijo el ocupante de la Casa Blanca el martes, en busca de una reflexión social. Para Trump, «la moda» de los tiroteos escolares es un problema de salud mental que pretende atajar armando a los profesores y blindando los colegios, «para que no se pueda acercar ni de lejos alguien que no haya sido registrado y aprobado» previamente. Lo que realmente quieren los demócratas, asustó Trump a los amantes de las armas, es «la eliminación total» de las mismas. La aprobación de leyes que fuercen a pedir licencia de armas y prohíban los rifles de asalto «solo es un primer paso».

El magnate se burló de las políticas para prohibir las armas en los colegios, porque estos «no deberían ser un blanco fácil, sino el lugar más difícil del país». Así los «lunáticos» como Salvador Ramos, de 18 años, que el martes murió a manos de la policía después de matar a 19 niños y dos profesoras, no podrán acercarse. «Se quemará en las llamas del infierno».

Ramos compró dos rifles de asalto AR-15 de uso militar al día siguiente de cumplir los 18 años, así como más de 600 balas en pocos días. El gobernador Greg Abbott insistió en que los mayores de edad han podido comprar armas libremente «desde que Texas es estado». O sea, siglo y medio, «pero los tiroteos escolares» solo han empezado a ocurrir en las últimas dos décadas.

«Las armas no matan, el aborto sí», escribían los seguidores de Trump en el chat de la NRA. «¡Cuatro años más!», coreaba la audiencia al reclamar ese segundo mandato que, según él, le robaron en las elecciones anteriores.

Joe Biden se dirige este sábado a los jóvenes de la Universidad de Delaware. / e. franz / reuters

Biden pide «no quedarse al margen» del debate sobre las armas

El presidente estadounidense, Joe Biden, hizo el sábado un llamamiento a «no quedarse al margen» del debate sobre la posesión de armas en Estados Unidos. Lo manifestó durante un acto con graduados de la Universidad de Delaware, a quienes emplazó a «participar en la vida pública y en la vida de esta nación«. «Os necesitamos», dijo.

Biden tiene previsto viajar este domingo a Uvalde (Texas), escenario de la masacre del martes, y reunirse con familiares y afectados por el tiroteo. «En estos momentos, mientras yo estoy hablando, hay padres preparando el entierro de sus hijos», se ha lamentó. «No podemos prohibir una tragedia, lo sé, pero podemos hacer que Estados Unidos sea más seguro», arguyó.