Julissa Reynoso.

Tres senadores republicanos bloquean el nombramiento de la embajadora de Biden en España

Solo el 9% de los diplomáticos nominados han sido confirmados en la Cámara Alta

MERCEDES GALLEGO Corresponsal. Nueva York

¿Puede un senador de EE UU impedir el nombramiento de Julissa Reynoso como embajadora en España? No, pero conseguirá retrasarlo hasta el hartazgo. Eso es lo que se ha propuesto Marco Rubio, un cubanoamericano que intenta ganar votos entre su electorado de Miami al acusar a la diplomática de «simpatizante y defensora» del régimen cubano.

Su nominación es una de las catorce que el pasado día 3 lograron salir del Comité de Relaciones Exteriores, del que Rubio es miembro, pero su obstruccionismo y el de otros dos senadores republicanos que han tomado por rehén las embajadas no termina ahí. Mediante tácticas de procedimiento forzarán horas de debate en el pleno del Senado para cada uno de los nominados, lo que obligará a Chuck Schumer, líder de la Cámara Alta, a encontrar un preciado tiempo de debate que necesita para avanzar la agenda del presidente. «Esta cámara con este líder no va a tolerar que unos cuantos miembros que quieren enfangar el proceso de confirmación monten un numerito», advirtió.

Rubio y Ted Cruz -también cubanoamericano- tienen razones personales para cobrar a Reynoso su participación en el deshielo de Obama con Cuba y, en particular, en el intercambio de cinco diplomáticos detenidos en EE UU por espionaje a cambio de Alan Gross, que trabajaba en la isla para la Agencia de Desarrollo Internacional USAID. «Estoy convencido de que Reynoso no apretará a España para que aumente la presión sobre regímenes autoritarios como Cuba, Nicaragua y Venezuela», acusó Rubio el martes en el Senado.

Boicot a los nombramientos

Cruz, además, está furioso con la decisión del Gobierno de Biden de permitir a una compañía alemana la construcción del gaseoducto ruso Nord Stream 2, por lo que se ha propuesto boicotear todas las nominaciones diplomáticas hasta que el Ejecutivo establezca una serie de condiciones en el acuerdo. A los únicos a los que ha salvado del tortuoso limbo, como cortesía, es a los antiguos compañeros del Senado y a la esposa del difunto senador John McCain, lo que eleva la cifra de confirmados a siete, o el 9% de todos los nominados, frente al 70% que tenía Donald Trump a estas alturas.

El senador Josh Hawley extiende el chantaje a todas las nominación del Departamento de Estado y de Defensa hasta que dimitan los secretarios de los mismos -Anthony Blinken y Jake Sullivan- por su responsabilidad en el descalabro de Afganistán. Como consecuencia, más de la mitad de las embajadas estadounidenses están descabezadas