Sede de la corte judicial de Texas. / AFP

El Supremo de EE UU refrenda la restrictiva ley del aborto de Texas

La minoría progesista considera que la ley está «imaginada para impedir que las mujeres ejerzan sus derechos constitucionales»

ANJE RIBERA

El Partido Republicano apuntaló su dominio ideológico en Texas con un respaldo judicial. La Corte Suprema de Estados Unidos dio el visto bueno a la restrictiva ley del aborto al negarse a suspender su inmediata entrada en vigor y autorizar una normativa que prohíbe interrumpir el embarazo después de seis semanas –cuando habitualmente los profesionales de la salud comienzan a detectar actividad cardíaca en el feto–, incluso en casos de violación o incesto. Los demócratas y el propio presidente, Joe Biden, consideraban inconstitucionales estas restricciones.

La más alta corte del país, profundamente dividida a la hora de emitir su veredicto, denegó el recurso de emergencia presentado por proveedores de servicios de aborto y validó una reglamentación que condena interrumpir la gestación en un periodo en el que muchas mujeres no saben aún que esperan un hijo. La decisión de refrendar el texto salió adelante con el voto favorable de cinco miembros nombrados por presidentes republicanos frente al negativo de los tres designados por demócratas y el presidente del Supremo, John Roberts, que se unió por sorpresa a los magistrados progresistas.

Roberts, un conservador moderado, justificó su cambio de postura por la necesidad de disponer de «más tiempo» para analizar de forma mas profunda del texto. Dejó también entrever que no será la última palabra de los magistrados, ya que se pueden presentar otros recursos. «En particular, esta orden no se basa en ninguna conclusión sobre la constitucionalidad y de ninguna manera limita otras impugnaciones procesalmente adecuadas, incluso en los tribunales estatales», contempla la resolución.

La jueza progresista Sonia Sotomayor fue más elocuente al acusar a sus homólogos de «esconder la cabeza bajo la tierra» ante una ley «imaginada para impedir que las mujeres ejerzan sus derechos constitucionales».