La líder demócrata del Congreso, Nancy Pelosi. / EFE

EE UU sacrifica los fondos para la pandemia por Ucrania

La líder del Congreso asume su derrota en sacar adelante una nueva partida para prevenir futuras olas de la covid para no sacrificar el conjunto de los Presupuestos

MERCEDES GALLEGO Corresponsal en Nueva York

La guerra de Ucrania no solo ha reemplazado la pandemia en los titulares, también en los Presupuestos para 2022. La covid-19 ya es historia para muchos, en particular para los que nunca creyeron en él. Por eso la líder del Congreso, la demócrata Nancy Pelosi, no consiguió el miércoles sacar adelante la partida de las cuentas federales que incluía 15.600 millones de dólares para prevenir futuras oleadas del coronavirus. Ante la perspectiva de perder la votación y dejar al Gobierno federal sin Presupuestos para terminar el año fiscal, que acaba en septiembre, Pelosi decidió sacrificar esta partida y darle la victoria a los republicanos. No habrá más presupuesto para pruebas de diagnóstico ni medicamentos, pero sí mucha ayuda para Ucrania y la maquinaria de guerra. «Rompe el corazón tener que retirar los fondos de la covid», anuncio la portavoz del Congreso.

Los 13.600 millones de dólares en ayudas para Ucrania suponen más del doble de lo que había pedido la Casa Blanca, mientras que los 15.600 para la covid eran la mitad de lo que buscaba. Los republicanos se congratularon de haber frenado la agenda del presidente y reforzado la partida de defensa, que incluye 782.000 millones en gasto militar.

Subidas salariales

Quienes trabajan para el Departamento de Defensa recibirán una subida de sueldo del 2,7%; los trabajadores del Congreso un 21%, que supone la mayor desde 1996; y la policía del Capitolio dispondrá de 87 millones más para contratar a nuevos agentes, después de que el asalto del 6 de enero dejará en evidencia esta necesidad.

También los supervivientes del último ataque con drones en Afganistán se repartirán cinco millones de dólares, y el presupuesto para el Instituto Nacional contra el Cáncer subirá de 353 millones a 6.900 millones, de acuerdo con las prioridades del presidente Biden, que perdió a su hijo de cáncer.