El candidato a gobernador Wes Moore y Joe Biden posan con sus simpatizantes durante un mitin en Maryland en vísperas de las elecciones. / AFP

«Ha sido un buen día para la democracia», se congratula Biden

El presidente sugiere que Putin estaba esperando el resultado de las elecciones en EE UU para tomar decisiones militares en Ucrania

MERCEDES GALLEGO

Joe

La democracia estaba en la papeleta y salió victoriosa. Así lo ve Joe Biden, al margen de quién acabe por controlar cada una de las dos cámaras del Congreso. «Ha sido un buen día para la democracia y creo que un buen día para Estados Unidos», afirmó anoche el presidente en su primera conferencia de prensa tras esa cita crucial en las urnas.

El mandatario parecía tener claro que en los próximos dos años tendrá que negociar su agenda con el republicano Kevin McCarthy, que se perfila como portavoz del Congreso. «Tengo esperanzas de que podamos encontrar un modus vivendi», declaró. Biden dijo no haber tenido muchas ocasiones de tratar con el diputado californiano, pero esperaba llamarle ayer mismo para comunicarle su disposición a trabajar juntos.

El presidente aseguró que ha entendido que el «inequívoco» mensaje de los votantes en su salomónico reparto de las cámaras es que quieren que ambos partidos trabajen juntos, pero a la vez preservar la democracia, el aborto y otros derechos. No puede negar que el 47% de los electores han dicho en las encuestas a pie de urna que EEUU va en la dirección equivocada, aunque no parece preocuparle. «Eso es porque no saben lo que hemos hecho», respondió. «Cuanto más lo conozcan, creo que más apoyo habrá. ¿Acaso crees que alguien va a querer que eliminemos la reducción de precios de fármacos? ¿O la inversión en carreteras, puentes e internet? No lo creo», se respondió él mismo.

Sonaba un poco arrogante, particularmente al decir que no piensa cambiar nada, aunque luego matizó que se refería a lo que ya ha hecho. El titular, sin embargo, estaba servido. La derecha, frustrada por no haber obtenido una victoria contundente, lo repetía avivando la indignación. También avisó a McCarthy de que utilizará su derecho a veto en caso de recibir sobre su mesa alguna ley que cancele derechos fundamentales o intente deshacer los logros trabajados en estos últimos dos años.

Durante la campaña, el líder republicano, que previsiblemente sustituirá a Nancy Pelosi como portavoz del Congreso, ha dicho que no piensa dar a Ucrania un cheque en blanco. Biden refutó que lo esté recibiendo al recordar que Zelenski ha pedido aviones estadounidenses que protejan el cielo de Ucrania «y no vamos a hacer eso, no vamos a meternos en una Tercera Guerra Mundial cargando directamente contra los aviones rusos, pero les dotaremos con una capacidad racional para defenderse. Hay mucho en juego», recordó.

Biden sugirió que Vladímir Putin ha estado esperando al resultado de las elecciones estadounidenses para tomar decisiones militares, como la retirada de Jersón. «Me parece interesante que haya esperado hasta después de las elecciones para tomar esa decisión, pese a que desde hace tiempo sabíamos que tenía allí un problema real», observó.

Negociar con Moscú

De sus comentarios se entiende que la Casa Blanca necesitaba obtener un mandato contundente en las urnas para poder negociar con Putin desde un intercambio de prisioneros que incluya a la jugadora de baloncesto de la WNBA Britney Griner, a un posible alto al fuego, para el que «falta por ver si Ucrania está preparada para aceptar un compromiso con Rusia», observó. Su máxima en esa contienda sigue siendo «nada en Ucrania sin Ucrania», reafirmó.

El presidente estadounidense no espera encontrarse con Putin en Indonesia, en la próxima reunión del G-20, pero sí con otros líderes, entre ellos Xi Jinping. En la agenda de esa bilateral estará la asistencia militar a Taiwán, pero también las relaciones comerciales, la adquisición de armas nucleares por parte del Gobierno asiático y «sus relaciones con otros países de la región».

Como manda la tradición de la política estadounidense, al día siguiente de las elecciones de mitad de mandato se empieza a hablar de la reelección del presidente. Biden esperará al año que viene a tomar esa decisión. En su opinión, esa incertidumbre no le dañará frente a otros líderes del mundo, «porque lo que quieren saber es si pueden cooperar con Estados Unidos, al menos la mayoría de los miembros de la OTAN como la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, etc.», precisó. Para ellos también eran importantes estas elecciones. «Quieren saber si Estados Unidos es un país estable, si somos la misma democracia que siempre hemos sido y si las reglas institucionales importan», contó. «Porque si Estados Unidos fuera a retirarse mañana del mundo, un montón de cosas cambiarían, y eso les preocupa mucho».