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Nueva York declara el estado de emergencia ante la variante ómicron

Israel cierra sus fronteras por la variante del coronavirus, que llega a Australia

AGENCIAS Madrid

El estado de Nueva York, en Estados Unidos, ha declarado el estado de emergencia como medida excepcional ante la aparición de la variante ómicron del coronavirus. La gobernadora del estado, la demócrata Kathy Hochul, ha sido una de las primeras funcionarias del país en tomar una decisión al respecto de la nueva variante del virus, tal y como apunta el diario 'The Hill'.

Por su parte, el principal responsable de la lucha contra el coronavirus en el país, Anthony Faucci, ha reconocido este sábado que no le «sorprendería» que la variante ómicron estuviera ya en suelo estadounidense. «No me sorprendería que estuviera. No lo hemos detectado aún, pero cuando hay un virus con este nivel de transmisibilidad y ya hay casos por viajes en Israel, Bélgica y otros países... cuando hay un virus así, es casi imposible que no se extienda por todas partes», ha afirmado Fauci en declaraciones a la cadena NBC.

Numerosos países -incluido Estados Unidos- han vetado la entrada de turistas internacionales desde Sudáfrica, donde primero se detectó la nueva variante, y sus países vecinos del sur del continente africano. El propio presidente estadounidense, Joe Biden, tildó esta decisión como una «medida de precaución» ante el rápido avance de esta variante, e invitó a los ciudadanos del país a que se vacunasen. «Necesitamos que más estadounidenses de todos los grupos de edad reciban esta protección que salva vidas», señaló.

Además, Hochul está haciendo llamamientos a la población para que usen mascarilla, se vacunen y reciban dosis de refuerzo.

Israel cierra sus fronteras por ómicron, que llega a Australia

Mientras tanto, la nueva variante del coronavirus, que sigue extendiéndose por el planeta, fue detectada en Australia y su presencia empujó a Israel a cerrar sus fronteras a los ciudadanos extranjeros.

Con más de cinco millones de fallecidos en todo el mundo desde que se declaró la pandemia en 2019, la Organización Mundial de la Salud (OMS) consideró la nueva variante ómicron, detectada esta semana, como «preocupante». Identificada en Sudáfrica el jueves, muchos países reaccionaron cerrando sus fronteras con las naciones del sur de África.

Israel, donde se confirmó un caso de un viajero procedente de Malaui, decidió prohibir a partir del domingo la entrada de extranjeros en el país, así como obligar a sus ciudadanos vacunados de vuelta en el país a realizar un test PCR y tres días de cuarentena (siete en el caso de los no vacunados). Esta decisión llega a menos de un mes de que el país hubiera reabierto sus fronteras (el 1 de noviembre), y a ocho días de la fiesta judía de Janucá.

En Australia, las autoridades anunciaron el domingo la detección de la cepa ómicron en dos pasajeros vacunados que volvían del sur de África, y habían llegado a Sídney el mismo día del cierre de las fronteras de este país con nueve países del sur del continente africano. Doce pasajeros del mismo vuelo están en cuarentena.

Australia había levantado recientemente la prohibición a sus ciudadanos vacunados para viajar al extranjero sin autorización y prevé abrir sus fronteras de aquí a final de año a los trabajadores cualificados y a los estudiantes internacionales, que no pueden acceder a la isla-continente desde hace 18 meses.

Más allá de Sudáfrica, Israel y Australia, la variante ómicron se detectó también en Botsuana, Hong Kong y varios países europeos ( Holanda. Bélgica, Reino Unido, Alemania, Italia y República Checa). Kuwait y Catar (importante nudo aéreo) fueron este domingo los últimos países en anunciar restricciones hacia nueve y cinco países africanos, respectivamente.