El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump. / reuters

«Este teatro político es solo una distracción», replica Trump a Biden

El exmandatario sostiene que el actual inquilino de la Casa Blanca «usa» su nombre «para dividir América» y esconder su «fracaso»

C. CONEJERO Corresponsal en Nueva York

Donald Trump canceló el lunes su propio acto de aniversario, pero no por ello decidió callarse. Este jueves volvió a arremeter contra Joe Biden y los demócratas, manteniéndose en su idea de que las presidenciales de noviembre de 2020 le fueron robadas y, por supuesto, sin aceptar ninguna responsabilidad por el ataque del 6 de enero de hace un año. El exmandatario acusó al hoy presidente de usar su nombre «para tratar de dividir aún más a Estados Unidos», reavivar los temores de los ciudadanos y crear polarización, señalando que al final los norteamericanos se darán cuenta de las «mentiras» del actual inquilino de la Casa Blanca.

El trumpismo intentó competir con los actos oficiales de rechazo a la violencia celebrados en Washington y, aunque con mucha menos visibilidad, realizó dos docenas de manifestaciones celebrando el ataque violentó el Capitolio. Los todavía partidarios de aquel acto de violencia antidemocrática mostraron su solidaridad con los que califican «presos políticos» que participaron en el asalto, condenados a penas de prisión o en espera de juicio.

Según datos oficiales actualizados, más de 725 personas han sido acusadas por aquel ataque, entre ellos 325 por delitos graves. Alrededor de 160 personas que accedieron a la fuerza a la sede de la democracia estadounidense se han declarado culpables y aproximadamente la mitad de ellos han sido ya sentenciados.

Engañados

Conforme a la recopilación de testimonios de insurrectos realizada por la agencia Associated Press, muchos culpan directamente a Trump por engañarles. Otros tantos aún permanecen desafiantes. Las condenas inminentes por atacar violentamente a agentes policiales con palos, gases y en ocasiones extintores han forzado a muchos a una reflexión posterior, sobre todo por la forma en que fueron utilizados con una narrativa falsa para realizar el ataque con el único objetivo de ayudar a Trump a aferrarse al poder.

A fecha de hoy, los violentos conversos son fervientes creyentes en el sistema de gobierno, la república constitucional y los procesos electorales establecidos para la trasferencia pacífica del poder. Actos de contrición que llegan un año tarde para las familias de los fallecidos y las víctimas de la brutalidad del ataque al Capitolio.

Quien no parece estar dispuesto a rectificar es el Partido Republicano, que se aferra a la doctrina de Trump de que fueron víctimas de un robo en las presidenciales de 2020. A pesar de que existen indicios de que más de 1.000 cargos públicos vinculados a la formación conservadora fueron de alguna forma cómplices en el intento de Trump de revertir el resultado electoral, nada parece haber cambiado. Una encuesta del diario 'Washington Post' y la Universidad of Maryland revela que aproximadamente uno de cada tres estadounidenses -todos republicanos confesos- cree que la violencia contra el Gobierno estuvo justificada.