Joe Biden. / REUTERS

700 multimillonarios podrían pagar por la histórica ley de infraestructura de Biden

La última fórmula propuesta en el Senado grabaría el patrimonio de quienes tengan más de mil millones de dólares durante tres años

MERCEDES GALLEGO

No serán los ricos los que paguen por la mayor inversión en infraestructura y beneficios sociales en la historia de Estados Unidos, sino los súper ricos. O como ha dicho la secretaria del Tesoro Janet Yellen, que no aprueba la propuesta, «los extraordinariamente ricos».

Esa es la última fórmula creativa presentada por los demócratas del Senado, que buscan desesperadamente impuestos con los que pagar la ley de infraestructura y reconciliación presupuestaria del plan del presidente Joe Biden «Build Back Better» (Reconstruir Mejor). Lo difícil es encontrar un impuesto que contente a todos los senadores demócratas, porque para que la ley salga aprobada el partido en el poder no puede perder ni un solo voto.

El último propuesto por el Comité Financiero del Senado que preside Ron Wyden afectaría sólo a 700 estadounidenses, los que tengan un patrimonio de más de mil millones de dólares durante tres años consecutivos o ganen más de 100 millones anuales durante tres años consecutivos. Estados Unidos no tiene un impuesto de patrimonio anual, sino que sólo se pagan impuestos por los activos cuando se venden. Según esta propuesta, se les grabaría anualmente por los incrementos de patrimonio, pero en justa retribución los afectados también podrían deducir las pérdidas. Con todo, la portavoz del congreso Nancy Pelosi dice que sólo se recaudarían unos 250.000 millones de dólares, por lo que hará falta encontrar otras fuentes fiscales para financiar el paquete, cuyo monto se espera en 1.5 o 2 billones de dólares.

Los ricos volverán a estar en la diana, porque según los datos del Departamento del Tesoro, las 400 familias más acaudaladas del país sólo pagaron entre 2010 y 2018 una media del 8.2% anual en impuestos federales. «Hay dos códigos fiscales en este país», lamentó el senador Wyden. «Uno que obliga a todos los trabajadores y otro que permite escaparse a los ricos. Ningún trabajador piensa que es justo que un millonario no pague nada». Los detractores advierten que, de aprobarse la medida propuesta, sólo servirá para que los millonarios se retiren de la Bolsa y busquen refugios menos contables en el mercado inmobiliario o las criptomonedas.