Imagen de archivo de uno de los momentos del asalto al Capitolio el pasado enero / afp

«El demandante ya no es presidente»

La Justicia determina que Trump carece de derecho veto y que el Congreso podrá buscar pistas de su participación en la toma del Capitolio entre las notas de la Casa Blanca

MERCEDES GALLEGO Corresponsal. Nueva York

No es la primera vez que un juez le dice a Donald Trump que «los presidentes no son reyes», según ese concepto norteamericano de que los monarcas aún ostentan un poder absolutista. A la obligación de responder a la apelación presentada por sus abogados para impedir que los Archivos Nacionales entreguen al Congreso la relación de las visitas y llamadas que recibió en torno a la insurrección del 6 de enero, la jueza Tanya Chutkan añadió también algo que al magnate le puede resultar novedoso: «El demandante ya no es presidente».

Según la magistrada, Trump «se olvida» de que ahora ostenta el cargo otro hombre, Joe Biden, que ha dado luz verde a la entrega de esos archivos, rechazando el privilegio ejecutivo que podía haber ejercido. Trump parece creer «que puede puentear la decisión expresa del presidente, como si su poder ejecutivo existiera en perpetuidad», amonestó.

Se desconoce si la sentencia de 39 páginas que escribió esta juez de origen jamaicano, nombrada por Obama, ha provocado algún berrinche en el septuagenario expresidente, que prepara intensamente su vuelta al poder con actos de recaudación de fondos. Sus abogados aseguraron que la apelación para revocar la sentencia de otro juez nombrado por Obama era, en realidad, un paso necesario para continuar el curso judicial de un proceso que consideran destinado al Tribunal Supremo, donde la mayoría conservadora suele ser más benevolente con sus peticiones.

LAS CLAVES:

  • Camino abierto. Biden ha dado luz verde a la entrega de los archivos renunciando a su privilegio ejecutivo

  • Firmeza. El magnate mantiene que el 6 de enero no hubo más que un intento de restablecer su victoria

Es por ello que los legisladores del comité que investiga la insurrección consideran que esas demandas tienen un objetivo meramente «obstruccionista» para boicotear su trabajo. Según sus órdenes, todos los que trabajaron para él se han declarado en desobediencia e ignorado las citaciones del Congreso para declarar bajo juramento. El proceso para obligarlos legalmente es largo y tedioso.

El magnate sigue manteniendo que el 6 de enero no hubo más que un intento de restablecer el curso democrático, porque según él el verdadero fraude ocurrió el 3 de noviembre, cuando dice que los demócratas le robaron las elecciones. Los jueces no opinan así y no solo los que se oponen a mantener en secreto la información de la Casa Blanca que podría contradecirle.

Seiscientos detenidos

Si bien la mayoría de los seiscientos detenidos que participaron en el asalto al Capitolio han mostrado contrición para recibir sentencias leves, el martes Scott Fairlamb fue condenado a 41 meses de cárcel y 36 de libertad condicional. El propietario de un gimnasio de New Jersey dice estar arrepentido y avergonzado de lo que hizo, pero los vídeos de ese día le grabaron propinándole un puñetazo a un policía. Fairlamb es un especialista en artes marciales con un potencial letal, aunque afortunadamente el agente no sufrió graves daños. «¿Qué hacen los patriotas?», coreaba mientras entraba por la fuerza en el edificio. «¡Los desarmamos y asaltamos el puto Capitolio!».

Lo suyo no fue la enajenación del momento, porque cuatro días después colgó en Instagram un mensaje contra la representante demócrata de Missouri, Cori Bush, que incluía amenazas racistas y sexistas. El 'remordimiento' que expresó ante las autoridades cuando pactó este verano declararse culpable a cambio de una sentencia más benevolente palidecía frente a las imágenes mostradas, pero todo indica que le hubiera ido peor con un juicio. «No creo que ningún jurado pudiese haberle absuelto», concluyó el juez Royce Lambert al dictar sentencia.

Trump ha creado su propia red social para comunicarse con sus seguidores, a los que mantiene en ascuas con su vuelta a la política y la posibilidad de que se presente nuevamente a la Casa Blanca en 2024. En declaraciones a Fox News, el magnate dijo el domingo que aguantará ese anuncio hasta después de las legislativas de medio mandato, que se producirán en noviembre del año que viene. «Ciertamente estoy pensando en ello y, francamente, creo que mucha gente estará muy contenta con mi decisión», dijo con una sonrisa. Horas después habló a puerta cerrada en Tampa como estrella invitada ante los miembros del Comité Nacional Republicano del Congreso, que celebraban su comida anual.