Protestas en el Día de los Pueblos Indígenas / Afp

Biden resarce a sus tribus nativas

La proclamación como fiesta nacional del Día de los Pueblos Indígenas coincidiendo con el Día de Colón agrava la controversia sobre los descubridores europeos

CAROLINE CONEJERO Corresponsal en Nueva York

El calendario marca ambas festividades el 12 de octubre. El Día de Colón y el Día de los Pueblos Indígenas, en recuerdo de una historia surgida hace quinientos años y que hoy, más viva que nunca, se dirime entre desinformación sobre el pasado, políticas de inclusión y tensiones supremacistas. La proclamación por parte de Joe Biden el pasado viernes del Día de los Pueblos Indígenas como fiesta nacional parece haber añadido combustible a la complicada controversia.

La Casa Blanca reconoce la dolorosa historia de agravios y atrocidades que «muchos exploradores europeos infligieron a las naciones tribales», así como la grandeza de enfrentar, en lugar de enterrar, los «episodios vergonzosos del pasado». Es un intento de difícil reconciliación que intenta al mismo tiempo dar reconocimiento a la llegada del colonialismo europeo que dio origen al país y, a su vez, respaldar la condena del genocidio y la desposesión de las comunidades nativas después de la llegada de Colón.

Para los activistas de las tribus nativas, sin embargo, celebrar ambas festividades el mismo día sí es una contradicción. Según la historiadora indígena Roxanne Dunbar-Ortiz, autora de 'La historia de EE UU por los pueblos nativos' y 'No una nación de inmigrantes', por un lado se conmemora el principio del genocidio y la esclavitud, y de otro se celebra que los pueblos indígenas continúen aun bajo la colonización con recortes de tierras y sin soberanía real.

Para Les Begay, miembro de la Nación Diné y cofundador de la Coalición del Día de los Pueblos Indígenas de Illinois, los defensores de la festividad de Colón tratan de vender una imagen benevolente del descubridor, comparable -según él- a la creada por los supremacistas blancos de Robert Lee, el sanguinario general confederado de la Guerra Civil. No honrar a los pueblos indígenas en este día es, según Begay, seguir borrando la historia y contribuciones indígenas, así como el hecho de que sean los primeros habitantes del país.

La reticencia católica

Dunbar-Ortiz establece la declaración de la sección de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ginebra el 12 de octubre de 1977 como el día de duelo y solidaridad con los indígenas, punto de partida del movimiento para eliminar el Día de Colón. Según la historiadora indígena, la principal oposición proviene de la iglesia católica y la comunidad italoamericana. Además, en los Estados del sur y oeste, donde la herencia española es fuerte, muchos defienden las estatuas y la celebración de un legado del que se consideran descendientes.

Las revueltas contra la injusticia racial y la brutalidad policial contra las personas de color durante el verano de 2020 reavivaron aún más el debate con el derribo o retirada de 33 de las 150 estatuas de Colón en todo el país.