Joe Biden. / REUTERS

Biden relanza su plan de infraestructura para recuperar la confianza de Europa

lega a Roma sin haber firmado el acuerdo con el Senado, pero admite una rebaja de 3,5 a 1,7 billones de la propuesta original

MERCEDES GALLEGO Corresponsal. Nueva York

Joe Biden voló anoche a Roma, donde el G20 será la antesala de Glasgow. «Y no creo que sea una hipérbole decir que mi presidencia y la mayoría de la Cámara de Representantes y del Senado se decidan por lo que ocurra allí la semana que viene», advirtió a los legisladores de su partido en una reunión a puerta cerrada. Quería llevarse la medalla de haber firmado el New Deal del siglo XXI, pero a pesar de las extensas negociaciones en las que ha invertido todo su capital político del primer año, la histórica ley de infraestructura para 'Reconstruir América Mejor' tendrá que esperar a su vuelta. El mandatario dice haber alcanzado un acuerdo con el Senado, donde dos demócratas conservadores como Joe Manchin (Virginia Occidental) y Kyrsten Sinema (Arizona) le han forzado a reducir la propuesta de 3,5 billones de dólares a 1,7.

«Nadie consiguió todo lo que quería, incluyéndome a mí, pero en eso consiste llegar a un acuerdo. Y eso es lo que prometí durante la campaña». Frente al todo o nada de Donald Trump y sus técnicas de chantaje al contrario, el pragmático político que pasó 30 años en el Senado se queda satisfecho con haber reducido su plan casi a la mitad. El sacrificio deja fuera la ampliación del seguro público Medicare, la inclusión de beneficios dentales y oftalmológicos, las bajas médicas pagadas y la universidad pública gratuita, pero salva la educación preescolar gratuita y la asistencia de mayores «para que vuestros padres puedan seguir viviendo independientemente con dignidad».

Sistema migratorio

Se lleva también para Glasgow la partida de 550 millones de dólares para luchar contra el cambio climático que quiere que sea su presentación en la cumbre, aunque todavía no se ha votado. El presidente y los senadores con los que ha pactado quieren que la Cámara Baja rubrique mañana las líneas generales que presentó este jueves, pero el ala progresista ha urgido a los diputados a que primero lean los detalles. Entre ellos está el senador Bernie Sanders, autor de la propuesta inicial, que aún sueña con agregar casi mil millones para sanear el sistema migratorio.

La Casa Blanca ha renunciado también a gravar a los 700 más ricos en favor de un impuesto corporativo mínimo del 15% y un 8% adicional para los que ganen más de 25 millones al año. Con esta inversión, prometió, EE UU volverá a recuperar su liderazgo.