Inmigrantes ilegales incerceptados al entra en EE UU en Río Grande. / Reuters

Biden prorroga indefinidamente las medidas de Trump en las fronteras

La principal organización de derechos humanos del país llevará a la Casa Blanca a los tribunales tras considerar fracasadas sus negociaciones

MERCEDES GALLEGO Nueva York

La pandemia de covid-19 sirvió de excusa al Gobierno de Donald Trump para ejecutar deportaciones exprés sin derecho a solicitar asilo y la variante Delta de la misma enfermedad lo hace ahora al de Joe Biden para prorrogarlas indefinidamente. Se rumoreaba que al terminar julio el Ejecutivo federañ dejaría de aplicar el Título 42 del Código que prohíbe la entrada de extranjeros cuando el Centro de Control de Enfermedades infecciosas (CDC) cree que hay «un serio peligro» de que transmitan enfermedades a, pero en lugar de eso dicho organismo anunció este martes la renovación esa declaración de forma indefinida. Como resultado de ello, una de las principales organizaciones que defiende los derechos civiles en el país, la ACLU, ha anunciado que demandará a la Casa Blanca tras siete meses negociando con él. «Está claro que no hay final a la vista para el título 42, así que procederemos de inmediato a pedir una orden cautelar en los tribunales», dijo el director adjunto del Proyecto para la Defensa de los Inmigrantes, Lee Gelernt.

Ola de calor

La medida se produce en el marco de una oleada de detenciones que, a pesar del calor del verano, está batiendo todos los récords. La cifra de más de 188.000 detenidos en la frontera es la mayor en 21 años y se espera que la de agosto supere a la de julio.

Los conservadores culpan de ello la relajación de las medidas de Biden y la poca fuerza de sus palabras, que ha difundido el mito en Centroamérica de que hay «un buen hombre» en la Casa Blanca que no les deportará. A la vez, los progresistas están indignados con el presidente por continuar las políticas de Trump.

No obstante, todavía ueda una laguna legal que muchos explotan: si dicen a los funcionarios que temen por su vida en caso de regresar a su país, les sacaran de la fila, les darán una audiencia con un juez de inmigración y, muy probablemente, les dejen quedarse hasta que se analice su solicitud de asilo político. El año pasado el 44% no se presentó a las siguientes vistas, aunque el vicepresidente Mike Pence elevó esa cifra en un discurso al 90%, lo que alimenta el discurso de la ultraderecha. Un estudio de la Universidad de Pensilvania que analizó un periodo de diez años concluyó que el 88% da seguimiento a su solicitud.