Joe Biden saluda a una simpatizante. / EFE

Biden anticipa unas navidades más normales gracias a 600 millones de vacunas

EE UU está proporcionando ya 1,7 millones de dosis diarias, aunque a partir de abril Pfizer y Moderna han prometido facilitar hasta tres millones por jornada

MERCEDES GALLEGO Corresponsal. Nueva York

Hace casi un año la rampante aparición de un nuevo coronavirus derivó en un confinamiento inicial de dos semanas, que luego se convirtió en meses y ya va a cumplir un año. La vida que conocíamos no ha vuelto. Lo que todo el mundo quiere saber es cuándo se podrá avistar esa normalidad perdida.

«Como diría mi madre, con la gracia de Dios y la buena voluntad de los vecinos, para las Navidades que viene creo que podremos estar es unas circunstancias muy diferentes a las que estamos hoy, Dios mediante», anunció el presidente Joe Biden en televisión desde Milwaukee (Wisconsin).

Respondía así a la pregunta en boca de todos, aunque saliera del periodista Anderson Cooper, que moderó su primer acto público con preguntas de los ciudadanos. La respuesta de Biden no se parecía a la promesa de Donald Trump, que por estas fechas el año pasado anticipaba que el virus desaparecía «como por arte de magia» para Semana Santa. El nuevo mandatario se basa en la ciencia, a la que ha fichado a golpe de chequera para producir suficientes vacunas como para que a final de julio puedan vacunarse todos los estadounidenses que lo deseen.

En esa fecha el gobierno espera disponer de 600 millones de dosis, suficientes para inmunizar a los 330 millones de estadounidenses que lo deseen. Eso permitirá que «dentro de un año la gente tenga que estar a una distancia significativamente menor y menos mascarilla», aunque importe que se sigan usándola. «No quiero prometer de más», se recató el mandatario.

Durante la transición Biden prometió un millón de vacunaciones diarias, pero el país está ya proporcionando 1.7 millones por día. A partir de abril Pfizer y Moderna han prometido proporcionar tres millones diarios, por lo que el siguiente reto del gobierno es tener suficiente personal médico para inyectarlas. Para eso ha reclutado desde cadenas farmacéuticas hasta estadios que operan las 24 horas.

La salida de la pandemia pasa por la reapertura de todos los colegios en verano «como si fuera otro semestre», advirtió, «para recuperar el tiempo perdido». Su promesa es avanzar a los profesores en la lista de la población elegible para la vacuna, convencido de que son la clave de esa vuelta a la normalidad. «La meta será (que vayan a clase) cinco días a la semana», prometió. Para eso el presidente necesita que el Congreso apruebe el paquete de estímulo económico que ha solicitado por valor de 1.900 millones de dólares y que la Cámara Baja votará la semana que viene.