El secretario general de la ONU, António Guterres. / AFP

La ONU advierte de nuevas variantes si no se logra la vacunación global

Es la única solución para la pandemia, advierte el secretario general de la ONU, António Guterres, que el lunes recordó «la brutal verdad» de esta enfermedad viral

MERCEDES GALLEGO Corresponsal. Nueva York

Distribuir la vacuna para la covid en los países más pobres no es solo una cuestión de solidaridad, sino también de puro egoísmo. La vacunación global es la única solución para la pandemia, advierte el secretario general de la ONU, António Guterres, que el lunes recordó «la brutal verdad» de esta enfermedad viral: «Si dejamos a alguien atrás, al final nos estaremos quedando todos atrás».

El ritmo de vacunación es siete veces más alto en los países occidentales que en los africanos, lo que permitirá que sigan apareciendo nuevas variantes. «No nos podemos permitir esa clase de inestabilidad», insistió. «Necesitamos la igualdad inmunológica de la vacuna, ya». Sin ella, advirtió, la recuperación de la pandemia será demasiado frágil porque seguirán apareciendo nuevas variantes.

En otoño pasado la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció un plan para vacunar al 40% de la población en todos los países a final de este año y un 70% para el año que viene. «No estamos ni cerca de esos objetivos», lamentó. Por el contrario, «en este momento tan crítico estamos escribiendo en piedra una recuperación torcida», porque cada variante supondrá un nuevo azote económico.

Su llamado de atención ante el World Economic Forum para que todos los países y las compañías farmacéuticas den prioridad al fondo COVAX, con el que la ONU intenta paliar la desigualdad de la vacuna, incluye también la preparación para la próxima pandemia. O sea, «medidas de sentido común», como la inversión en monitoreo, detección temprana y planes de respuesta rápida en cada país. Para Guterres, eso pasa por un fortalecimiento de la OMS.

De los 194 estados que integran la organización, hasta la semana pasada 88 habían vacunado a menos del 40% de la población y 36 a menos del 10%. Los objetivos de Covax se han tropezado con el almacenamiento compulsivo de los países más ricos, que comprometen la producción antes de salir al mercado, además del avaricia de las compañías farmacéuticas, que no comparten las licencias ni la tecnología. Dado que muchas de estas compañías están trabajando ahora en vacunas actualizadas a las nuevas variantes, Gutiérrez cree que es el momento de demandar mayor equidad global para limitar la aparición de nuevas variantes y conducir la economía hacia una recuperación sólida.