El activista radical verá la luz próximamente gracias al gesto de clemencia del gobernador Andrew Cuomo, horas antes de dejar el cargo. / REUTERS

El activista radical de la Weather Underground David Gilbert obtiene la condicional

En sus últimas horas como gobernador, Andrew Cuomo redujo su sentencia para que pudiese solicitar la puesta en libertad

MERCEDES GALLEGO Corresponsal. Nueva York

Eran blancos, habían nacido en familias acomodadas, estudiado en universidades de renombre y se inspiraban en canciones de Bob Dylan, de donde sacaron el nombre para su organización. Los «terroristas» de la Weather Underground, un movimiento radical anti imperialista que surgió de la Guerra de Vietnam, no se parecían en nada a los del 11-S y ni siquiera a Timothy McVeigh, autor del atentado contra el edificio del FBI en Oklahoma, pero también ponían bombas y sufrieron la misma suerte.

El último de sus miembros encarcelado por el notorio atraco de Brink verá la luz próximamente gracias al gesto de clemencia del gobernador Andrew Cuomo, horas antes de dejar el cargo, y a la decisión que tomó el martes el comité de prisión condicional.

David Gilbert, que tiene ya 76 años, no mató a nadie. Ni siquiera empuñó un arma, pero ha pasado 40 años en prisión por su complicidad en el robo a un convoy blindado en 1981, que costó la vida a dos policías y un guardia de seguridad de Nyack (Nueva York). El crimen para financiar sus campañas lo planearon los Black Panthers, pero se les unieron la Weather Underground y la Organización Comunista del 19 de Mayo. Todo salió mal. Los vigilantes jurados les respondieron a tiros con un rifle M-16, al oír los disparos acudió un coche patrulla aparcado en las inmediaciones, una testigo les vio meter el dinero en la furgoneta…

Un hijo fiscal general

Gilbert y su pareja, Kathy Boudin, eran los encargados del vehículo para la huida en el que los atracadores depositaron un botín de 1,6 millones de dólares en efectivo. Acababan de dejar a su hijo de 14 meses con una 'baby sitter' y esa sería la última vez que le abrazarían en libertad. Chesa Boudin fue adoptado por el líder del grupo, Bill Ayers, y es hoy fiscal general de San Francisco. Con ese prestigio ha dirigido la campaña para liberar a su padre. Sus primeras palabras al conocer la noticia han sido de empatía para los niños que, como él, crecieron sin padre por culpa de aquel atraco.

A Gilbert le cayeron 75 años de prisión o cadena perpetua. No hubiera sido elegible para la libertad provisional hasta cumplir 107. Cuomo no se atrevió a anular la condena que vengaba la muerte de dos policías, pero redujo la sentencia todo lo necesario para que pudiera solicitar la condicional. No había garantías. Gilbert ha demostrado ser «un perfecto ejemplo de la capacidad humana para cambiar», declaró un experto. Sin embargo, el policía retirado Arthur Keenan, herido en el tiroteo, cree que su puesta en libertad es «una terrible injusticia» y ha calificado a Cuomo de «traidor».