Inmigrantes en el campamento de Río Bravo (Texas). / Reuters

Unos 10.000 migrantes en la frontera ponen a Biden contra las cuerdas

El número de hacinados en un campamento improvisado en Río Bravo (Texas) no para de crecer y amenaza con provocar una nueva crisis migratoria

CAROLINE CONEJERO Nueva York

Más de 10.000 migrantes concentrados en la frontera de Texas con México en un campamento improvisado bajo el puente fronterizo sobre el Río Grande han puesto a la patrulla fronteriza en alerta, y amenazan con ser la próxima crisis de la Administración Biden.

Los migrantes, en su mayoría haitianos llegados de Sudamérica, fueron llevados a la frontera a través de una ruta de contrabando usada por los carteles mexicanos. El campamento bajo el puente que conecta Texas y Ciudad Acuña en el país azteca, carece de servicios básicos y el agua y la comida escasean. Bajo un intenso calor, soportan temperaturas de hasta 37 grados.

Cientos de personas cruzan el río de regreso a México para abastecerse de artículos esenciales y alimentos que dicen no recibir del lado estadounidense. Entre los migrantes hay también numerosos cubanos, venezolanos y nicaragüenses.

La patrulla fronteriza se encuentra abrumada ante el crecimiento súbito de indocumentados en el punto fronterizo cuyo alto número ha congestionado el proceso de tramitación de peticiones de asilo. Los migrantes no están detenidos, sino en espera de su turno.

El alcalde de Del Río, Bruno Lozano, señaló que 10.503 personas se hallaban bajo el Puente Internacional en la madrugada del jueves frente a los 8.200 de la mañana. El número se ha duplicado en apenas tres días y sigue en aumento. Fruto de la situación de vulnerabilidad en la frontera, ha pedido una respuesta rápida del Gobierno.

Problema sanitario

Lozano alertó también de que la abrumadora afluencia plantea problemas de salud y seguridad, dadas las condiciones de hacinamiento que elevan el riesgo de propagación del Covid y otras enfermedades. Asimismo, sugirió que el tráfico a Ciudad Acuña podría dejar el área vulnerable a ataques terroristas.

Entre los inmigrantes hay niños bajo un calor acuciante que no han recibido alimentos en días mientras el dinero de sus padres empieza a escasear. Sólo en agosto, las autoridades fronterizas arrestaron a más de 195.000 indocumentados en la frontera con México, un récord en 20 años.