EE UU llega a las temidas 100.000 muertes

26/05/2020

La América rural registra los nuevos focos, mientras que Nueva York ha vuelto a los números de antes de la alerta por el coronavirus.

El virus que iba a desaparecer «como por arte de magia» batió este martes la temida marca de los cien mil muertos en EE UU. Una cifra sustancialmente mayor a los 50.000 o 60.00 muertos que vaticinó el presidente el 20 de abril. Incluso por encima de los 80.000 o 90.000 que actualizó el 4 de mayo, y dentro de los entre 100.00 y 200.000 que estimó al principio de la pandemia el epidemiólogo jefe del país, Anthony Fauci, a quien las bases de Donald Trump amenazan de muerte y quieren que se despida.

Con todo, la sobriedad del momento no estropeó el ambiente festivo del verano, recién inaugurado, ni la euforia de quienes entran en una fase más amable de la desescalada gracias a la reducción de nuevos contagios. A primera hora de este martes el gobernador de Nueva York Andrew Cuomo tocó insistentemente la campaña de la Bolsa de Nueva York (NYSE) y con eso no sólo volvió tímidamente el bullicio al parqué del mítico edificio del 10 de Wall Street, sino que invocó un poderoso símbolo. Justo en el día en el que EE UU pasaba a Brasil el testigo de epicentro de la pandemia.

Brasil toma el testigo como epicentro de la pandemia y queda prohibida la entrada de sus ciudadanos

Desde anoche sus ciudadanos se suman al veto chino y europeo que no les permite entrar en EE UU. Los aviones brasileños han dejado de aterrizar en el JFK. Con 620 muertos en las últimas 24 horas, frente a los 807 del país sudamericano, EE UU ya no es el principal foco de infección del mundo. Ni siquiera la ciudad de Nueva York, que aportó 109 fallecidos a esa cuenta, y 200 todo el Empire State.

Mientras la distancia social ha permitido devolver la epidemia a niveles anteriores al cierre de la ciudad, el virus repunta en la América rural, que se creía inmune a la epidemia. Ahí el impacto será aún mayor, al tratarse de zonas con menos hospitales. Según un estudio de Kaiser Health News, apenas hay 2.000 camas de hospital en las zonas rurales de todo EE UU, y encima mal atendidas, frente a las 53.000 del estado de Nueva York, que durante la pandemia las ha aumentado hasta 100.000.

En Alabama, que ha detectado casi 5.000 nuevos casos en las últimas dos semanas, las imágenes de playas atiborradas durante el puente del Memorial Day que acaba de terminar estremecieron a muchos. «Está claro que la gente ha decidido que esta pandemia se ha acabado y está cometiendo el error de volver a la vida normal como si no pasara nada», lamentó Steve Reed, alcalde de Montgomery. En esa ciudad a los hospitales sólo les quedan «unas cuantas camas libres» en las UCI. A principio de mayo, cuando el gobernador, Kay Ivey, ordenó la desescalada, el índice de contagios era del 5%, ahora del 8%. Tennessee, Nebraska, Arkansas, Kansas y Oklahoma albergan los condados en los que se han detectado los mayores nuevos brotes de infección.

Reapertura de la Bolsa

En Nueva York, donde ya han abandonado las restricciones ocho de las diez regiones, el parqué de la Bolsa «no sólo ha reabierto, sino que ha reabierto de forma más inteligente», se congratuló el gobernador. Todas las pantallas digitales del Nasdaq, en Times Square, aplaudían fervientemente en las calles aún desiertas, pero en Wall Street nada era lo que antes del 23 de marzo, cuando el NYSE cerró sus puertas ante la propagación de los contagios entre los ‘traders’.

Aislada desde el 11-S con barricadas y extremas medidas de seguridad, la noticia de que el ‘trader’ más fotografiado de su historia había caído víctima del contagio fue el bombazo que terminó de apagar las luces. Desde entonces el intercambio bursátil ha continuado de forma electrónica, hasta este martes, cuando se permitió el regreso de un 25% de los traders. Además de llevar mascarilla, se les exigía no haber llegado en transporte público y se les tomó la temperatura antes de entrar.

Para el resto de la Gran Manzana, sin embargo, no hay fecha a la vista, «por razones obvias», dijo el gobernador Cuomo, que este martes dio el visto bueno a Long Island para que reabra mañana. Por primera vez desde que empezó el estado de alerta, se contaron 73 muertos. «Sólo 73 muertos», observó Cuomo sin que se le pasara la ironía. «En esta absurda nueva normalidad, esto son buenas noticias.